
A menos de un mes de la muerte de Oscar González Oro, los Martín Fierro de Radio le dedicaron un homenaje que reunió imágenes de su carrera, fragmentos de entrevistas y el testimonio de quienes compartieron años de aire con él. Eduardo Feinmann fue el encargado de abrir ese momento frente a un salón en silencio, atravesado por la ausencia de una de las voces más reconocibles del medio.
El conductor murió a los 74 años el viernes 25 de septiembre en Punta del Este, Uruguay, donde residía desde hacía varios años. Su partida generó homenajes de colegas, oyentes y figuras de la radio que lo acompañaron en distintas etapas de una trayectoria que incluyó ciclos en AM, televisión y una relación cotidiana con el público que se sostuvo durante décadas.

Durante la ceremonia de APTRA, Feinmann subió al escenario para hablar de “El Negro”. Lo hizo desde un vínculo que excedió el trabajo: ambos compartieron 16 años de radio, cinco horas por día, además de cumpleaños, fiestas de fin de año, Navidades y episodios personales que atravesaron juntos.
“Daniel Hadad me llamó para tratar de hacer un pequeño homenaje al Negro Oro. Pensé qué difícil es, porque con el Negro estuvimos juntos 16 años, durante cinco horas, todos los santos días”, comenzó Feinmann, visiblemente conmovido.
En su discurso, el periodista repasó la cercanía que forjaron durante aquel período y definió el lugar que González Oro ocupaba en el medio. “Pasamos juntos cumpleaños, fin de año, Navidades. Lloramos juntos, reímos juntos. Hay gente que pasa por la radio, hay gente que hace radio y hay gente como el Negro, que sentía la radio como nadie”, expresó.

La intervención de Feinmann se centró en la huella que dejó el conductor, tanto entre sus colegas como entre los oyentes. “El Negro te podía gustar o no gustar. Podías estar de acuerdo con él o no. Lo podías odiar o lo podías amar. No había un término medio. Ahora, desapercibido no pasaba”, señaló.
También hizo foco en el valor de una voz que identificó a generaciones de radioescuchas. “Uno en la radio escucha voces, voces. Y la voz del Negro fue realmente inconfundible”, afirmó antes de recordar la forma en la que el conductor incorporaba la música a sus programas. “Muchas veces, cuando uno escuchó un tema en la radio, casi automáticamente dice: ‘Ah, este era el tema que cantaba el Negro’”.
Feinmann nombró a integrantes de ese círculo que acompañó a González Oro en el trabajo y en la vida. “Con el Negro, durante más de 16 años fuimos familia. Familia”, sostuvo. Para finalizar, resumió la dificultad de despedir a una persona cercana: “Querido Negro, difícil es hablar de vos en pasado. Gracias. Te recordamos de esta manera”.

Tras las palabras de Feinmann, comenzó un video con imágenes de distintos momentos de la carrera de Oscar González Oro. El homenaje alternó escenas del conductor en estudios de radio, presentando noticias, conversando con columnistas, cantando al aire y compartiendo risas con sus compañeros.
La selección también incluyó fragmentos de entrevistas en las que el periodista habló de asuntos personales, de sus hijos, de su residencia en Uruguay y de las reflexiones que atravesó en sus últimos años lejos de la rutina radial.
En una de esas intervenciones, González Oro cuestionaba la idea de que los artistas debían permanecer activos hasta el final de sus vidas. “Esto de que hay que morir en el escenario no es cierto. Uno debe pensar que es finito, que no somos eternos”, se lo escuchó decir.

Luego se refirió a Agustín y Pablo, y al deseo de recuperar tiempo junto a ellos. “Quiero tener muchas más fotos con Agustín y con Pablo. Me perdí muchos años de su vida y a veces no me lo perdono”, expresó. En el mismo fragmento, sostuvo que buscaba estar presente como padre: “Necesito demostrarles que, aparte de ser un talentoso hombre que hace radio, también soy un padre talentoso que los mima, que los ama, que los cuida”.
La pieza audiovisual sumó la voz de Daniel Hadad, quien recordó los últimos tiempos de González Oro. “Al principio no entendíamos qué pasaba y después creo que nos dimos cuenta de manera tácita de que estaba enfermo”, planteó.
En otro pasaje, evocó la energía que caracterizaba al conductor. “Era un tipo que contagiaba alegría. No sé de dónde la sacaba, pero siempre estaba alegre. Pero ya se había empezado a apagar esa luz”, dijo.
En paralelo, se escucharon declaraciones del propio González Oro sobre su vida en Punta del Este. El periodista reconocía que disfrutaba del país vecino, aunque también atravesaba períodos de soledad y extrañaba a las personas que habían formado parte de su vida cotidiana en Buenos Aires.

“Todo el mundo supone que yo estoy feliz en Uruguay, que lo estoy, que estoy acompañado, que estoy muy solo. Extraño a los amigos, por supuesto que extraño”, decía. Y agregaba: “Yo me autoexilié y es muy duro ser exiliado. Es muy duro”.
El momento final del video recuperó otra reflexión del conductor sobre la tranquilidad que buscaba en esa etapa. “¿Qué es la felicidad? Creo que lo que menos me preocupa es estar en paz. Y yo estoy en paz”, afirmó.
El homenaje concluyó con un aplauso sostenido de los presentes en el salón. La ceremonia dejó una imagen colectiva de despedida para el conductor que, durante casi cuatro décadas, convirtió su voz en parte de la rutina de millones de oyentes.
Crédito: RSFotos
Fuente: Infobae — Ver noticia original