En los consultorios de fertilidad, es común recibir a mujeres que, con la vida encaminada y una carrera en pleno desarrollo, deciden postergar la maternidad. Se sienten jóvenes y activas, pero sus ovarios a veces cuentan otra historia: el paso del tiempo biológico avanza sin pausa, más allá de la edad social.
El interrogante sobre el envejecimiento no es nuevo. Desde la antigüedad, la humanidad buscó respuestas sobre la longevidad y la inmortalidad. Textos milenarios como la Epopeya de Gilgamesh y relatos bíblicos de figuras como Matusalén o Abraham ya reflejaban esa obsesión por el tiempo.
¿Por qué el ovario es el primer órgano en envejecer?
El ovario es el primer órgano femenino en mostrar signos de envejecimiento, incluso cuando el resto del cuerpo se mantiene saludable. Esto se traduce en óvulos envejecidos en mujeres jóvenes desde lo social, pero que biológicamente ya enfrentan una disminución en la calidad y cantidad de ovocitos.
Desde el nacimiento, la mujer pierde óvulos de manera constante. Se nace con entre uno y dos millones de ovocitos, pero en la pubertad quedan apenas 300.000 a 400.000, y esa cifra sigue cayendo hasta la menopausia. Hasta hoy, la ciencia no encontró una explicación clara y coherente sobre por qué ocurre este proceso.
Frente a este escenario, surgen preguntas inevitables:
- ¿Se puede detener la pérdida de óvulos?
- ¿Tiene sentido intentarlo?
- Si se comprendieran los mecanismos, ¿sería posible evitar la presión por la maternidad temprana o retrasar la menopausia y sus efectos físicos y emocionales?
Cuáles son los últimos avances científicos sobre el reloj biológico
En los últimos años, la tecnología aplicada a la genética animal, humana y vegetal abrió nuevas líneas de investigación. Numerosos estudios describieron alteraciones vinculadas al envejecimiento celular, tanto en los cromosomas como en el citoplasma. También se exploran terapias con antioxidantes para intentar frenar, o al menos ralentizar, el avance del tiempo biológico.
Sin embargo, hasta el momento no existe ningún tratamiento capaz de revertir el envejecimiento ovárico. Solo hay investigaciones prometedoras que requieren años de validación y desarrollo.
¿Cómo se puede calcular la reserva ovárica?
En Fertilis, junto a investigadores del Conicet, se estudian factores como genes, proteínas y células del sistema inmunológico en pacientes de distintas edades que buscan tratamientos de fertilidad. Algunos resultados son alentadores, otros generan controversia, pero el trabajo continúa.
Mientras tanto, la mejor herramienta sigue siendo la información. Consultar a tiempo con un especialista permite conocer la propia reserva ovárica y tomar decisiones informadas, sin apuros ni sorpresas.
El camino es largo y la ciencia avanza de a poco. Como dice un proverbio africano: “Solo hay una forma de comerse un elefante: bocado a bocado”.
(*) El doctor Antonio Cattaneo es médico especialista en fertilidad (M.N. 88.808). Fue parte del equipo de Esterilidad del Servicio de Ginecología del Hospital de Clínicas Provincial de Barcelona, España, en 1998. Médico Becario de CEGYR (Centro de Estudios en Ginecología y Reproducción). Coordinador del Servicio de Fertilidad y de ecografía en la Clínica Fertilidad San Isidro. Director Médico del Centro Ginecológico CTN. Desempeña gran parte de su trabajo en el ámbito de la obstetricia de bajo y alto riesgo.
Fuente: TN — Ver noticia original