“Éxito total”. Ese fue el balance de la segunda y última jornada de la segunda edición del Bienestar Fest, que culminó este domingo.
La sentencia, sin embargo, no salió de la boca de los organizadores, sino de los rostros de los 10.000 asistentes, que se fueron satisfechos y felices tras siete horas de actividades y experiencias únicas en los seis espacios del festival.

En un fin de semana con propuestas para conectar con uno mismo y explorar nuevas formas de bienestar, a través de meditaciones, yoga, charlas inspiradoras y la aproximación a disciplinas, el Hipódromo de Palermo se llenó de gente que prioriza el estar y sentirse bien.
En otra jornada mágica, estos fueron algunos de los momentos únicos y especiales que disfrutaron quienes se acercaron hasta el Bienestar Fest.
Danza inicial

Si algo ha distinguido al Bienestar Fest en sus dos ediciones es la organización y la puntualidad. Por eso, a las 12 del mediodía Sofi Lofi ya estaba en el escenario principal con su “Ecstatic Dance” y esos fanáticos que nunca faltan, los que llegan temprano para no perderse nada. “Muévanse como quieran, hagan algo raro, deforme, no pidan permiso. No vayan solo a los lugares cómodos, piensen cuál es el movimiento que les genera curiosidad y háganlo”, arengó la encargada de romper el hielo del segundo día.
Luego quienes querían una experiencia con el Taichi participaron de una clase liderada por Fede Vila.
Sanar con buena alimentación

Por el Espacio Inspiración pasaron distintos especialistas con historias para conocerse y cuidarse mejor.
El médico gastroenterólogo Facundo Pereyra viajó especialmente desde Cipolletti para dar una charla sobre alimentación antiinflamatoria enfocada en desinflamar el cuerpo y las articulaciones. Durante el encuentro, con el auditorio a pleno, explicó en qué consiste el reseteo intestinal y cómo seguir una dieta saludable.

El domingo lo inauguró Malena Ramos Mejía, médica nutricionista que atravesó dos enfermedades autoinmunes cuando su vida era súper normal, con una hija chiquita y otra por venir. Tras perder su segundo embarazo, le dijeron que con medicación podría frenar y atenuar las dolencias, pero no curarse. “Pero yo me dije que me curaría. Entendí que con la medicina no alcanzaba, que tenía que buscar otro camino”, confesó. Y la “receta” estaba en su propia profesión: la alimentación. Al mes y medio empezó a notar mejoras y hoy se la puede ver, espléndida, contando su experiencia.
Laura Castagneto demostró que el movimiento no siempre pasa por el esfuerzo y la exigencia: no hace falta tener una hora disponible, ropa deportiva ni equipamiento para incorporar movimiento a la vida cotidiana.
Luciano Troentle profundizó sobre cómo la respiración también puede utilizarse como una herramienta para trabajar sobre la atención y la concentración, y para regular los niveles de ansiedad y activación. El especialista en respiración siguió de cerca la clase de yoga del Método de Rose liderada por Agustina López Garrón.
En la Isla Sound Healing, con todos los participantes acostados junto a una de las lagunas del hipódromo, Virginia Gigena realizó una meditación guiada con tecnología de ondas escalares. En el mismo espacio, Pablo Crespo, realizó un taller vivencial de primer acercamiento concebido como un viaje.

Eleonora Biaiñ, reflexóloga holística certificada del método López Blanco y coautora de varios libros sobre reflexología brindó los lineamientos principales de esta terapia que alivia el estrés y eleva las defensas del organismo. Profundizó en los recursos de estímulo de áreas reflejas en las manos como abordaje integral con el objetivo de promover la conciencia corporal, la calma mental y darle seguridad al organismo.
La activista cuántica Gaby Piccoli sumó un momento emotivo, relajante e intimista en la Zona Chill con su experiencia de hackeo mental y corporal. Invitó a reconocer los órganos, purificarlos y luego propuso una actividad que transformó a su audiencia.
Por su parte, Pilar Pose en la Isla Zen ayudó a bajar un cambio con una meditación de coherencia rápida enfocada en el corazón, creada por el HeartMath Institute y apta para realizarse en cualquier lugar y en un par de minutos.
La plata y la felicidad
En el mismo espacio, Ezequiel Starobinsky, experto en economía y finanzas, también contó una historia inspiradora que cautivó al público. “A los 28 años, trabajaba en mesas de dinero. Quería más y ser el mejor. “Hay quienes gastan como si fueran a morir mañana y otros que ahorran como si fueran a vivir mil años”, afirmó, mientras el público tomaba fotos de la pantalla con las claves para “fluir” con el dinero.
A media tarde, mientras el predio explotaba de gente y en el escenario principal Yoguilover ofrecía una sesión de yoga “apta para todos”, en la Isla Zen Nacha Serra dio una de las charlas más interesantes del Festival: “Hongos adaptógenos: de la ciencia a la conciencia”.
En un momento en que los hongos están de moda (especialmente la “melena de león”) y abundan los polvos y extractos, la especialista dio algunos tips para saber qué y dónde comprar.
Robertito con el Dr. Sueño
Con los puestos de comida llenos, los stands repletos y cada uno de los espacios a tope, el que volvió a hacer de las suyas fue Robertito. En vivo para LN+, esta vez su “víctima” fue el Dr. Pablo Ferrero, quien explicaba “cómo aprender a medir nuestro sueño” cuando el movilero lo interrumpió para decirle que no estaba pudiendo dormir y qué podía hacer. Entre risas del público, Ferrero lo invitó a escucharlo y el periodista se tranquilizó.
Viaje sonoro
Cerca del cierre, al atardecer, y esta vez sí con el sol decidido a quedarse un buen rato, llegó uno de los momentos más relajantes de todo el Bienestar Fest. Sol Wais subió al escenario principal con sus cuencos para una experiencia de sound healing que realmente fue masiva. De pronto, el festival se apagó, el público se acostó, cerró los ojos y se dejó llevar por sonidos mágicos y relajantes, en un verdadero viaje sonoro por el interior de cada uno.

Una buena vida
Desde la paz inmersiva del show de Sol Wais, la gente se fue rápidamente al Espacio Inspiración para ver la charla del Dr. Daniel López Rosetti. Con el título de “Una buena vida”, hizo un poco de historia para contar las enseñanzas sobre el autoconocimiento que nos legaron el oráculo de Delfos y los estoicos. “Muere todas las noches, nace cada mañana”, decía en esta escuela griega. “Si logramos diferenciar lo que podemos controlar de lo que no, vamos a vivir mejor”, resumió el convocante médico.
Fin de fiesta bien arriba
Y así llegó el momento final de la segunda edición del Bienestar Fest. Dafne Schilling en el escenario principal arengó primero con el “Himno de mi corazón” para luego desatar una fiesta de ritmos y baile.
Entre el numeroso público que se acercó a Palermo estaba Yanina, quien se vino desde La Plata y contó que el año pasado vio la movida y este 2026 no se la quiso perder. “Me encantó, estoy alucinada. Hice mucha meditación, participé de alguna charla y disfruté también de hacer nada, de solo sentarme a respirar”, le contó a LN y resumió así lo que vivió la gran mayoría.
Fuente: La Nación — Ver noticia original