Las llamas y las alpacas son cada vez más comunes en el agroturismo; en Estados Unidos, numerosas granjas ofrecen la oportunidad de convivir con estos entrañables camélidos. ¿Se te antoja ir a una caminata con una llama? ¿Quedarte en un Airbnb donde las alpacas pastan en el patio? ¿Tomar una clase de yoga con llamas o alpacas? ¿Qué tal convivir con ellas mientras bebes algo de vino? Ahora es más fácil que nunca encontrar experiencias con estos abrazables animales que le encantan a todo el mundo. Tanto las llamas como las alpacas son parte de la familia de los camélidos –que, por supuesto, incluye a los camellos–, aunque las dos especies son muy diferentes. Las llamas, que son criadas para llevar cargas pesadas, tienen aproximadamente la altura de un caballo pequeño y tienden a ser más sociables con las personas. Las alpacas, que son criadas por su fibra, son alrededor de un tercio más pequeñas que las llamas y más distantes. Ambas especies se usan como animales de terapia, de exhibición y como mascotas. Y cada vez son más comunes en el agroturismo. Por ejemplo, un recorrido de una hora en Buck Hollow Llamas en Birdsboro, Pensilvania, cuesta 20 dólares por persona e incluye mucho tiempo de interacción. "Primero reciben una pequeña explicación y luego pueden entrar con el rebaño, tomar fotos y ver a las crías", dijo Carol Reigh, propietaria de la granja, sobre sus visitantes. Y no te preocupes por los escupitajos. Los animales de estas granjas están acostumbrados a la gente y normalmente no escupen a menos que sean provocados. La Asociación de Propietarios de Alpacas publica una lista de granjas que reciben visitantes, y hay granjas adaptadas al turismo por todo Estados Unidos que se pueden encontrar en internet. Se recomienda reservar por adelantado. Aquí tienes algunas opciones populares. Clover Brooke Farm A unos 145 kilómetros al norte de Manhattan, esta granja ofrece un extenso menú de actividades con sus más de 30 llamas y alpacas, incluyendo caminatas, yoga, un campamento de verano y clases de arte textil. También hay dos apartamentos de Airbnb en un granero renovado donde los huéspedes pueden beber café en la terraza y observar a los animales. Los precios varían según la experiencia, pero un recorrido de 45 minutos por la granja cuesta 15 dólares. "Llevamos ocho años haciendo esto, y tengo personas que regresan cada año y piden el mismo animal", dijo Andrea Parent-Tibbetts, quien adquirió la granja en 2016. El más solicitado es Biscotti, conocido como la "llama besucona" porque "siempre se te acerca y te da un beso en la mejilla", dijo. Prairie Patch Farm Prairie Patch, una de las granjas de llamas más populares en redes sociales, es creación de Kahle Atherton, quien dejó su trabajo como musicoterapeuta y comenzó a ofrecer caminatas con llamas. Después de que empezó a vender la experiencia a través de Airbnb, "simplemente se disparó", dijo. Con 10 llamas y una alpaca, Prairie Patch ofrece una larga lista de experiencias, incluyendo una visita a la granja de "selfis y abrazos" (85 dólares para cinco personas con cinco llamas durante una hora). Los visitantes también pueden reservar una estadía de una noche en su granja. "La llamo las únicas 'llamaciones' de Iowa", dijo Atherton. Sus llamas también asisten a bodas y pueden ser reservadas para "llama-gramas", donde los animales se presentan en el lugar de tu elección con atuendos festivos. ¿No puedes ir a Iowa? Puedes reservar una sesión virtual en la que unas llamas vestidas con sombreros de fiesta se colarán en tu próxima reunión de Zoom. Llamas of Circle Home Las llamas de este lugar ubicado a unos 210 kilómetros al este de la Universidad de California, Berkeley, son animales de terapia entrenados que visitan regularmente a estudiantes universitarios estresados en época de exámenes. También están disponibles para otros encuentros sociales. El dueño, George Caldwell, ofrece una experiencia de 90 minutos con llamas que incluye cepillar a las llamas, darles de comer y guiarlas en una corta caminata. Los visitantes primero conocen a las 11 llamas "legado", que ya están retiradas de la terapia y son particularmente dóciles, y luego conviven con el rebaño de 11 llamas en servicio activo que Caldwell llama su "academia". Topstall Farm Esta granja ofrece recorridos inmersivos de alrededor de kilómetro y medio que incluyen comida para los humanos y los animales. La dueña de la granja, Marla Albitz, quien se solía dedicar al desarrollo de software, evita algunas actividades (no hay bodas, ni yoga) y se guía por sus mascotas: si alguna de sus cuatro alpacas y 13 llamas indica que no está de humor, se queda en el granero. Esta caminata, que cuesta 90 dólares por dos horas, está dirigida a personas que aprecian la naturaleza. Los visitantes reciben una breve orientación, y "en menos de 20 minutos les entrego una correa y están caminando por un hermoso sendero de la costa del Pacífico con una llama con la correa holgada junto a su hombro", dijo Albitz. Divine Llama Vineyards Mezclar su pasión por el vino con su amor por las llamas "resultó ser una fórmula muy singular", dijo Michael West, uno de los dueños de Divine Llama Vineyards. "Nuestros visitantes vienen por ambas razones", agregó. La bodega produce 16 vinos a partir de 11 variedades de uva, y los clientes de la sala de degustación pueden conocer a las aproximadamente 70 llamas, copa de vino en mano. La granja también ofrece recorridos, a 60 dólares por persona, en los que cada participante guía a una llama en una caminata panorámica que termina en el viñedo. Sigue a New York Times Travel en Instagram y suscríbete a nuestro boletín Travel Dispatch para recibir consejos de expertos sobre cómo viajar de manera más inteligente e inspiración para tus próximas vacaciones. ¿Estás soñando con una futura escapada o simplemente viajando desde tu sillón? Echa un vistazo a nuestros 52 lugares a los que ir en 2026.
Fuente: Infobae — Ver noticia original