Las viviendas modulares se consolidan en Europa como una alternativa concreta al encarecimiento de la construcción tradicional. El caso que concentra la atención del mercado alemán es el de Lavvu, una firma con sede en Armenia que ofrece cápsulas habitacionales completamente amuebladas, listas para conectar y habitar de forma permanente, con precios que parten de los 45.000 euros (unos USD 50.000). Los modelos van desde los 10 hasta los 22 m² y ya están en proceso de entrega a compradores en Alemania. El fenómeno no es casual. El precio del suelo urbano en las grandes ciudades europeas sigue en niveles récord y la construcción convencional demanda tiempos y costos que muchos compradores no pueden afrontar. En ese contexto, según el portal de noticia AS, las viviendas prefabricadas de pequeña escala —equipadas, transportables y de montaje rápido— encontraron un nicho que crece con fuerza en países como Alemania, donde la demanda habitacional supera con frecuencia a la oferta disponible. Las casas modulares prefabricadas crecen en Europa ante el alza del costo de la vivienda tradicional La compañía ofrece cuatro versiones bajo las siglas S, M, L y XL, con superficies de 10, 14, 18 y 22 m² respectivamente. Todas llegan con aislamiento térmico, ventilación mecánica, climatización de bajo consumo y ventanas de triple acristalamiento, lo que las hace aptas para su uso durante todo el año sin importar las condiciones climáticas del lugar donde se coloquen. Las unidades no son autónomas desde el punto de vista energético, pero están preparadas para conectarse a las redes de agua, electricidad y saneamiento. También se ofrece la posibilidad de incorporar paneles solares en el techo como complemento, una opción que se alinea con la tendencia europea hacia la eficiencia energética en el sector residencial. La firma recomienda un mantenimiento anual para garantizar el rendimiento de los sistemas incorporados y prolongar la vida útil de cada unidad. Todos los modelos admiten personalización dentro de los parámetros técnicos que exige cada emplazamiento. El modelo más compacto pesa dos toneladas y no incluye cocina; el más grande aloja hasta cuatro personas La versión S, con sus 10 m², es la opción de entrada a la gama. Pesa dos toneladas, está concebida para dos personas e incluye dormitorio con cama plegable, baño, calefacción por suelo radiante y climatización. La ausencia de cocina en este formato limita su uso a contextos donde el espacio de preparación de alimentos pueda resolverse de otra manera. A medida que aumenta la superficie, crecen también las prestaciones. El modelo XL, el más amplio de la línea, mide 9,77 metros de longitud y 22 m². Fue diseñado para alojar hasta cuatro personas e incorpora cocina, lo que lo convierte en la opción más adecuada para uso residencial permanente. Su precio de partida es de 75.000 euros (unos USD 83.000) antes de impuestos y transporte. Entre ambos extremos, los modelos M y L —de 14 y 18 m²— completan una gama que apunta a distintos perfiles de uso, desde espacios individuales hasta unidades familiares de tamaño reducido. Alemania es el primer mercado receptor de estas viviendas en Europa Según informó AS, algunas unidades ya están en camino hacia compradores en Alemania, lo que convierte a ese país en el primer destino europeo de la marca. La elección no sorprende: el país acumula años de presión sobre su mercado inmobiliario, con ciudades como Berlín, Múnich y Hamburgo entre las de mayor déficit habitacional del continente. El interés por este tipo de soluciones refleja un cambio más amplio en la forma en que parte de la sociedad europea concibe la vivienda. Las casas cápsula o de superficie mínima, que durante años estuvieron asociadas al diseño experimental, se afirman como propuestas funcionales y legalmente viables en varios países. La posibilidad de trasladarlas, adaptarlas y conectarlas a servicios básicos sin obra mayor las distingue de otras alternativas del sector. La firma construye los módulos en su sede de Armenia y los traslada hasta el lugar de colocación. No especificó públicamente los plazos de entrega ni el volumen de pedidos recibidos hasta la fecha.
Fuente: Infobae — Ver noticia original