El primer caso de ébola en Kenia abrió interrogantes sobre los controles fronterizos después de que un ciudadano keniano recorriera durante semanas trayectos por carretera y avión entre la República Democrática del Congo (RDC), Uganda y Nairobi antes de que un hospital detectara la infección. El paciente vivía desde hacía siete años en la RDC y comenzó a sentirse mal hace un mes. Viajó por carretera hacia Uganda, tomó un vuelo local dentro de territorio congoleño y luego abordó otro avión desde Kampala hacia la capital keniana el sábado. Murió el lunes, después de que las pruebas confirmaran el virus. El director general de los Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC de África), Jean Kaseya, pidió revisar la vigilancia en los puntos de entrada. “Tenemos que asegurarnos de que, en el punto de entrada, contamos con un sistema sólido de vigilancia”, declaró a The Associated Press. El ébola se transmite a través del contacto con fluidos corporales, como sangre, vómito o semen, y también por superficies y objetos contaminados, entre ellos ropa de cama y prendas de vestir. Las autoridades kenianas rastrean a quienes tuvieron contacto con el paciente durante su recorrido. El Ministerio de Salud revisó el manifiesto del vuelo entre Kampala y Nairobi e incorporó a la lista a los pasajeros y la tripulación. También busca identificar a los trabajadores que limpiaron el avión tras el aterrizaje y a quienes viajaron después en la misma aeronave. El ministro de Salud, Aden Duale, informó que el miércoles la cifra de contactos ascendía a 57 personas, de las cuales 10 permanecían en cuarentena. “Incluso las personas que limpiaron esa aeronave después de que aterrizó el sábado forman parte de las personas que estamos rastreando. Los funcionarios de inmigración y de aduanas que atendieron a ese paciente también formarán parte del rastreo de contactos”, afirmó. Kaseya reconoció las dificultades del operativo y señaló que el hombre no figuraba en las listas de contactos de la RDC. “Antes de decir que el brote está bajo control, hay que asegurarse de que se tiene una lista de contactos de donde provienen todos los casos”, sostuvo. Tampoco se conoce cómo cruzó hacia Uganda, país que cerró la frontera con la RDC por el brote. Alan Kasujja, director general del centro de medios del Gobierno ugandés, rechazó cuestionamientos sobre ese tramo del viaje. “Dejen a Uganda fuera de esta conversación. Aquí no tenemos ébola”, escribió en X. Al llegar a Nairobi, el paciente pasó un control sanitario en el punto de entrada, pero los funcionarios no detectaron los síntomas. Luego tomó un vehículo privado hasta el hospital, donde quedó aislado y recibió el diagnóstico positivo. El director general de Salud de Kenia, Patrick Amoth, anunció una reunión con representantes de la República Democrática del Congo, Uganda y los CDC de África para investigar el itinerario del paciente y determinar por qué no se detectó la enfermedad antes de su llegada. El Ministerio de Salud keniano reforzó la vigilancia en las fronteras, habilitó una línea telefónica para informar síntomas y designó cinco centros sanitarios con 241 camas de aislamiento. Además, reservó una puerta específica en el principal aeropuerto para los viajeros procedentes de 10 países ubicados en el epicentro del brote. El virus Bundibugyo, que causó el reciente brote de ébola en África, puede transmitirse inicialmente por el contacto directo con sangre o secreciones de animales infectados, como murciélagos frugívoros y primates no humanos, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Luego, el contagio puede producirse entre personas a través de la sangre, los fluidos corporales, los órganos y objetos o superficies contaminadas. El riesgo aumenta en centros sanitarios con controles insuficientes contra infecciones y durante funerales en los que se manipulan cuerpos de personas fallecidas. El período de incubación dura entre dos y 21 días. Las personas infectadas no transmiten el virus antes de presentar síntomas. La enfermedad puede comenzar con fiebre, cansancio, dolores musculares, dolor de cabeza y dolor de garganta. En etapas posteriores, pueden aparecer problemas gastrointestinales, fallas orgánicas y manifestaciones hemorrágicas. El diagnóstico requiere análisis de laboratorio, dado que los síntomas iniciales pueden confundirse con los de otras enfermedades comunes, entre ellas la malaria. (Con información de Associated Press)
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