Desde que salió de la casa de Gran Hermano, Emma Vich trasladó buena parte de su exposición a las redes sociales, donde comparte aspectos de su vida personal, sus proyectos laborales y los momentos que atraviesa junto a sus seres queridos. Sin embargo, durante las últimas horas, el exparticipante del reality vivió una situación inesperada en medio de la 35ª Marcha del Orgullo de Buenos Aires. En plena movilización, le robaron el celular y tuvo que recurrir al dispositivo de su pareja, Nico Suar, para realizar un desesperado pedido que rápidamente llegó a sus seguidores.
“Me robaron mi celular en la Marcha del Orgullo, por favor les pido que me lo devuelvan. Es mi herramienta de trabajo y además no pude hacer el respaldo, tengo videos de mis abuelos, que no están conmigo, y los veo cuando más los necesito”, escribió Emma en una publicación desde su cuenta de Instagram. “Háblenle a Nico, el que lo tenga, no va a pasar nada. No lo voy a denunciar. Tengo mucha información, videos de mis abuelos que fallecieron. Necesito mi celular”, reiteró Vich en otro de los mensajes que compartió durante la jornada.
“Ojalá pueda aparecer, estoy re triste. Voy a estar incomunicado, no tengo un peso para volver a comprarme ese celular, con el que yo trabajaba”, agregó.

Más tarde, Vich realizó una nueva propuesta para intentar recuperar al menos los archivos familiares. “Les pido si no quieren devolver el celu, que me pasen los videos de mis abuelos que son del 2018 acá”, escribió junto a una dirección de correo electrónico. El pedido estaba dirigido a quien tuviera el teléfono y no quisiera devolverlo, pero pudiera enviarle el material que para él tenía un valor afectivo. Emma buscaba así recuperar una parte de esos recuerdos, aunque el dispositivo no regresara a sus manos.
La angustia del estilista también fue compartida por sus seguidores y colegas, que se sumaron al reclamo en los comentarios de la publicación. “¡Que lo devuelvan, por favor!”, “Qué lástima que ocurran estas cosas. Ojalá aparezca por los recuerdos”, “Espero que te lo devuelvan” y “Ojalá aparezca” fueron algunos de los mensajes que se destacaron. La preocupación no estaba relacionada únicamente con el costo del celular, sino con el contenido familiar que Vich había guardado allí y que no había podido respaldar.

El robo, además, no fue el único momento incómodo que Emma atravesó durante ese sábado. Antes de sumarse a la movilización, el estilista había expresado su malestar por no haber conseguido un lugar en una carroza para participar de la Marcha del Orgullo en Buenos Aires. “Estuve esperando la invitación para alguna carroza o a participar a la Marcha del Orgullo en Buenos Aires. Me cansé de insistir, pedí un montón para participar y no tuve respuesta por ningún lado”, sostuvo.
Después detalló las conversaciones que había tenido con distintos grupos: “Hablé con una: no había lugar. Hablé con otra carroza: no había lugar. En otra me querían cobrar 70 o 100 dólares para poder ingresar”. “Y duele, por ahí, que la misma comunidad no te tenga en cuenta para eso”, manifestó, al referirse a la falta de un lugar en una carroza pese a su participación en iniciativas vinculadas con las infancias trans. Vich había donado una casa para ese propósito y consideraba que ese antecedente formaba parte del vínculo que había construido con la comunidad.
“Lo nombro a él porque fue mi gran compañero, mi gran hermano que me ayudó en esta causa solidaria”, dijo en relación con Bautista Mascia, ganador de Gran Hermano y compañero suyo durante el programa. “Ahora yo mismo voy a ir a marchar, como todo ser humano, como toda persona común de la calle. Voy a ir a marchar”, afirmó, decidido a participar aunque no pudiera hacerlo desde un camión. Su pedido de contar con un lugar no estaba relacionado únicamente con una cuestión de comodidad o exposición, sino con la posibilidad de atravesar el recorrido en mejores condiciones.
“¿Por qué preciso un camión, yo como Bauti, para ir? Porque hay mucha gente que está con alcohol encima y no te deja marchar en paz”, explicó. Después, todavía molesto por la situación, cerró su descargo con una frase contundente: “Me duele todo esto por parte de la comunidad”.
Así, entre el reclamo por la falta de un espacio en una carroza y el robo de su celular, Emma Vich atravesó una jornada marcada por la frustración, la tristeza y la búsqueda de apoyo en las redes sociales.
Fuente: Infobae — Ver noticia original