Un globo rojo cruzó el cielo de Los Ángeles mientras Bill Skarsgård esperaba una respuesta que podía cambiar su carrera. El actor sueco todavía no tenía asegurado el papel de Pennywise, aunque Andy Muschietti ya lo quería para la adaptación de It.
“Es una señal”, pensó al ver la imagen asociada al payaso que luego se convertiría en uno de sus personajes más reconocidos.
En una conversación con el podcast Happy, Sad, Confused, Skarsgård repasó ese proceso de selección, el vínculo que construyó con sus compañeros de The Mosquito Bowl, su interés en participar de una película de James Bond como villano y la condición que fijó para elegir futuros trabajos después de The Crow.
Bill Skarsgård atravesó ocho audiciones antes de conseguir a Pennywise
La elección de Skarsgård para interpretar a Pennywise no fue inmediata. El actor explicó que el director Muschietti lo consideró desde las primeras etapas, pero todavía debía convencer al estudio. “Fue un proceso agotador”, resumió.

Muschietti solo contaba entonces con una película previa, Mama, mientras que Skarsgård se definía como “un don nadie” dentro de la industria estadounidense. Esa situación extendió las pruebas y las reuniones antes de que llegara la confirmación.
El actor de 36 años recordó que, en una etapa del proceso, intuía que era el único candidato, aunque la producción todavía necesitaba tomar una decisión. Más tarde viajó a Toronto para una prueba de cámara y conoció a integrantes de los equipos de maquillaje y vestuario antes de tener el contrato cerrado.
“Si no conseguía el papel en ese punto, habría sido increíblemente vergonzoso”, comentó entre risas. Tras completar cerca de ocho audiciones, recibió la noticia definitiva.

Su reacción no fue de sorpresa, sino de alivio: “Vamos, chicos. Ya hice ocho audiciones. ¿Qué más quieren de mí?”.
Skarsgård confirmó además que volverá a encarnar al personaje en una próxima temporada de la serie ambientada en el universo de It. Ante las preguntas sobre los episodios, respondió: “Mis labios están sellados. Ya veremos”.
The Mosquito Bowl fortaleció el vínculo entre los protagonistas
El actor también habló de The Mosquito Bowl, dirigida por Pete Berg y protagonizada junto con Tom Francis, Ray Nicholson y Nicholas Galitzine. La película relata la experiencia de jóvenes jugadores de fútbol americano que se incorporan a la Segunda Guerra Mundial.
Contó que el proyecto conectó con un interés que arrastraba desde la infancia, cuando miraba películas bélicas, en especial relatos ambientados durante ese conflicto. Interpretar a un marine desplegado en el Pacífico formaba parte de los papeles que deseaba asumir.

El elenco realizó cuatro semanas de preparación en Australia. Las jornadas incluyeron cuatro horas de entrenamiento de fútbol americano por la mañana, prácticas militares por la tarde y ensayos. El actor entendió que la convivencia resultaba necesaria para representar la fraternidad entre los personajes.
“Sabía que parte de esta tarea era que teníamos que intentar llevarnos bien”, expresó. El resultado, según relató, superó esa expectativa: “Terminé enamorándome de estos chicos”. También sostuvo que el grupo atravesó el rodaje como una experiencia compartida y que encontró “amigos para toda la vida”.
La filmación siguió el orden cronológico de la historia, una decisión que permitió a los intérpretes recorrer de forma gradual la evolución de sus personajes. Skarsgård señaló que el ambiente de competencia física entre los protagonistas convivió con una cercanía emocional creciente.
El actor imagina un papel como villano en James Bond
La conversación también incluyó las especulaciones sobre futuras franquicias. Consultado por la posibilidad de integrarse al universo de James Bond, Skarsgård dejó claro que no recibió una convocatoria para interpretar al agente 007.

“No me llamaron para James Bond. No sé qué pasó”, comentó. Después bromeó sobre los numerosos actores británicos y australianos que aparecieron en los rumores relacionados con la búsqueda de un nuevo protagonista para la saga.
El sueco no se mostró interesado en un compromiso de largo plazo como el que supone interpretar a Bond durante varias películas. En cambio, planteó que le atraería un rol de antagonista en una sola entrega, con referencias a las actuaciones de Mads Mikkelsen en Casino Royale y Javier Bardem en Skyfall.
“Solo querrías entrar y hacer uno”, comentó sobre la posibilidad de asumir un villano de la franquicia. En otro tramo de la entrevista, precisó que consideraría un antagonista si el personaje le ofreciera una propuesta distinta de Pennywise o el conde Orlok de Nosferatu.
The Crow dejó una condición para sus próximos contratos
Al abordar su experiencia en The Crow, Skarsgård expuso el criterio que aplicará antes de aceptar nuevos proyectos. El actor explicó que recibió el primer guion apenas dos meses antes del comienzo del rodaje, cuando los compromisos de producción ya estaban fijados.
“No voy a comprometerme con nada sin un guion terminado”, afirmó. También reconoció que el proceso fue apresurado y que el libreto se encontraba en desarrollo mientras se acercaba la fecha de inicio de la filmación.
Pese a esa evaluación, evitó renegar de los trabajos que integraron su carrera. “No me arrepiento de ninguno de los papeles que hice”, sostuvo. “Pueden ser buenas experiencias o malas experiencias, pero lo importante es cómo aprendes de ellas”, agregó.
Entre sus próximos desafíos figura una colaboración con Hideo Kojima, creador de Metal Gear Solid. Skarsgård recordó que jugó la saga desde PlayStation 1 y definió al desarrollador como “un autor de videojuegos” con una relación estrecha con el lenguaje cinematográfico.
Fuente: Infobae — Ver noticia original