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Muebles de gamuza: claves para limpiarlos de forma efectiva y prolongar su vida útil

Las pautas de mantenimiento recomiendan identificar el revestimiento, retirar el polvo en seco y actuar con cautela frente a derrames
Muebles de gamuza: claves para limpiarlos de forma efectiva y prolongar su vida útil

La limpieza de muebles de gamuza exige identificar el material y limitar la humedad para evitar cambios de color, textura o acabado. Antes de intervenir una mancha, conviene revisar la etiqueta y las indicaciones de cuidado del fabricante.

La identificación del tapizado define el método de limpieza

La gamuza puede ser natural —cuero de acabado afelpado— o sintética, y esa diferencia condiciona los productos y procedimientos que admite cada pieza. La guía de AD Magazine recomienda confirmar el tipo de material antes de aplicar cualquier solución y hacer una prueba previa en un sector poco visible.

Una rutina adecuada puede reducir el desgaste causado por el uso cotidiano. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El Instituto de Certificación de Inspección, Limpieza y Restauración (IICRC) es una organización internacional que elabora normas y certifica profesionales de la limpieza y restauración. Su estándar ANSI/IICRC S300 sobre limpieza profesional de tapizados incluye el cuero, gamuza y nubuck entre los materiales que requieren una evaluación previa del tipo de piel, sistema de teñido, acabado y nivel de desgaste.

Los profesionales certificados por el IICRC deben realizar pruebas antes de definir productos y procedimientos para el cuero. Ese criterio es aplicable como medida de precaución doméstica: si no hay instrucciones del fabricante o existe duda sobre la composición del tapizado, es preferible no experimentar con limpiadores generales.

La limpieza en seco ayuda a retirar polvo y pelusas sin alterar la textura del tapizado.. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El mantenimiento regular empieza por retirar el polvo en seco

La acumulación de polvo, pelusas y partículas puede alterar el aspecto uniforme de las fibras. Por eso, la primera medida de cuidado consiste en pasar con suavidad un cepillo adecuado para gamuza o usar una aspiradora con accesorio de cepillo, sin ejercer presión. Las costuras, pliegues y separaciones entre cojines necesitan atención porque allí se concentra la suciedad.

El borrador público de la norma S300 indica que la suciedad seca debe retirarse en la mayor medida posible antes de aplicar agentes de limpieza o humedad.

El exceso de agua y el calor directo pueden afectar el acabado de este material. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Para la gamuza y el nubuck, el documento incluye expresamente la remoción de suciedad seca dentro de la metodología profesional para cuero. Una rutina doméstica puede limitarse a estas acciones:

  1. Cepillar con cerdas suaves y movimientos ligeros.
  2. Aspirar las zonas de difícil acceso sin presionar el tapizado.
  3. Mantener limpios los utensilios para no transferir residuos o pelusas.

La misma norma señala que los protectores textiles no reemplazan el mantenimiento: aun cuando estén correctamente aplicados, el tapizado debe aspirarse con regularidad para impedir la acumulación de polvo y suciedad.

Las costuras y los pliegues requieren atención durante el mantenimiento periódico. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las manchas requieren absorber, no frotar

Ante un derrame de agua, café u otra bebida, la recomendación inicial es absorber el excedente con un paño blanco, limpio y seco mediante toques. Frotar puede extender el líquido, modificar la dirección de las fibras o dejar un cerco. Las manchas de barro deben secarse por completo antes de retirar los restos con un cepillo suave.

Para grasa, tinta, maquillaje o cosméticos, la información disponible aconseja evitar mezclas caseras y disolventes domésticos, incluidos alcohol y acetona, por el riesgo de decoloración o deterioro del acabado. La guía de AD Magazine sugiere recurrir a productos formulados para el tipo específico de gamuza y atender las instrucciones de la etiqueta.

El estándar del IICRC coincide en la necesidad de actuar con prudencia. Sus procedimientos para manchas en tapizados señalan que el producto líquido debe colocarse primero en una toalla absorbente limpia y transferirse después a la mancha, en lugar de aplicarlo en exceso sobre el material. También indica trabajar con pequeños toques y no restregar, ya que la fricción puede deformar texturas delicadas.

Ante un derrame, conviene absorber el líquido con toques suaves y evitar la fricción. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El calor y exceso de agua pueden agravar el daño

Empapar una superficie de gamuza puede dejar marcas de humedad, afectar la textura o endurecer fibras. Tras utilizar un producto compatible, el secado debe producirse de forma natural y sin fuentes directas de calor. No se recomienda emplear secadoras de cabello, planchas ni calefactores sobre el mueble.

La intervención de un servicio especializado resulta pertinente si persisten manchas de grasa, vino o tinta, aparecen zonas endurecidas, se pierde color o quedan marcas de agua.

Las manchas persistentes o los cambios de color pueden requerir la evaluación de un profesional especializado. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Según el IICRC S300, el método de limpieza debe ser determinado por un profesional con conocimiento especializado, formación y certificación; en el caso del cuero, el proceso parte de una inspección y pruebas de compatibilidad.

Antes de contratar ese servicio, conviene consultar su experiencia con gamuza natural o sintética, método previsto y posibilidad de probarlo en un área discreta. Esa verificación permite decidir con información suficiente y reduce el riesgo de alterar de forma irreversible el tapizado.

Fuente: Infobae — Ver noticia original