
Además de la experiencia y el conocimiento técnico, los profesionales silver se destacan por su compromiso y responsabilidad. Con una vida más estable y predecible, suelen ser trabajadores constantes y dedicados. La mayoría ya no enfrenta la presión de criar hijos pequeños, lo que les permite mayor disponibilidad y enfoque en su desempeño laboral.
Las empresas comenzaron a reconocer el valor de los mayores. Iniciativas como el mentoring inverso, donde jóvenes enseñan habilidades digitales a seniors, y el trabajo flexible están ganando terreno. La Generación Silver tiene algo que las máquinas y los algoritmos no pueden replicar: inteligencia emocional, liderazgo y capacidad de resolver problemas complejos.
Además, a diferencia de las generaciones más jóvenes que priorizan la movilidad laboral, ellos tienden a ser más fieles a las empresas, lo que contribuye a reducir la rotación y los costos de capacitación. Su capacidad de resolución y toma de decisiones es otro de sus grandes activos. La experiencia acumulada les permite gestionar crisis con una visión pragmática, efectiva y sin dramatizar, anticiparse a los problemas y ofrecer soluciones estratégicas.
También son expertos en la gestión de equipos, la negociación y la mediación de conflictos, lo que los convierte en piezas clave dentro de la cultura organizacional. Su liderazgo y habilidades interpersonales fortalecen los entornos de trabajo, promoviendo la colaboración y la estabilidad.
No obstante y todavía en la Argentina, uno de cada cuatro trabajadores asegura sufrir discriminación por su edad. Este dato, surgido de la encuesta Talent Trends 2025, de Michael Page, no solo alarma por el impacto personal que puede tener en cada uno, sino también por el talento que se pierde en el camino y por no saber aprovechar las ventajas económicas que aportan los mayores de 50 años.

Incluso, según otro estudio realizado por Great Place to Work y Bumeran, cerca del 70% de las empresas no contrató empleados de más de 50 años en el último año. El talento Silver ocupa solo el 7,41% de la dotación de las empresas relevadas, a pesar de existir consenso sobre el valor de su experiencia, habilidades y resiliencia.
Sin embargo las empresas encuentran en los profesionales senior un perfil atractivo dado lo que aportan:
• Juicio y perspectiva: criterio para decisiones complejas.
• Soft skills maduras: comunicación, negociación, liderazgo humano.
• Mentoría y transferencia: puente entre generaciones, acelerando aprendizajes.
• Lealtad y resiliencia: menor rotación y compromiso alto.
Dentro de esta área de empleabilidad se destacan los cursos de capacitación y los de preparación para la jubilación, como así también las iniciativas tendientes a convertir a los futuros ex empleados en emprendedores con una gran variedad de proyectos y posibilidades. Tal es el caso de la preparación para una Jubilación Activa del Programa “Nuevo Comienzo”.
Igualmente, ya existen otras iniciativas tendientes a retener al personal luego de la edad jubilatoria para aprovechar sus habilitades blandas.

En Japón, donde la baja tasa de natalidad y la longevidad generaron escasez de fuerza laboral, se implementaron programas para extender la vida laboral más allá de los 65 años, ofreciendo incentivos a empresas que contraten seniors. En Alemania, muchas compañías desarrollan iniciativas de mentoría intergeneracional y trabajo flexible para aprovechar la experiencia de los profesionales mayores.
También en Estados Unidos, empresas como Walmart y Home Depot diseñaron estrategias específicas para atraer talento senior, mientras que en Singapur habilitaron subsidios y capacitaciones adaptadas a mayores de 55 años.
En Argentina y LATAM, según el Catálogo de Emprendimientos Plateados. Productos y servicios para personas 50*, elaborado por Pensar en Grande, una iniciativa del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), con Endeavor Uruguay y Xeniors, han aparecido una serie de emprendimientos vinculados a la capacitación y empoderamiento para empleos y emprendimientos, conversión laboral, preparación para el retiro, habilidades para emprendimientos, diversidad intergeneracional, mentorías, acelerados para mujeres, etc.
Una de las múltiples innovaciones fue creada por la empresa Wingu y Diagonal Asociación Civil, quienes lanzaron a “Diagui”, el primer asistente conversacional con inteligencia artificial desarrollado para acompañar la reinvención profesional de personas mayores de 45 años en América Latina.

Dentro de los emprendimientos también ha aparecido la categoría de “referentes sénior” en las redes sociales, adultos mayores que han construido una marca personal en el mundo digital y comparten experiencias, aprendizajes y estilos de vida.
Un comprobado caso de éxito del talento senior es el de INVAP, empresa que está cumpliendo cincuenta años..
Como es sabido, se trata de una empresa pública de la Provincia de Río Negro ubicada en Bariloche, que construye satélites, radares y reactores nucleares, entre muchas otras cosas, la que este año facturó más de 250 millones de dólares y en marzo próximo, desde la Costa Oeste de Estados Unidos, se está por lanzar un nuevo satélite argentino construido en INVAP.
El modelo de negocio se basa en la articulación permanente entre tres actores: el Estado, la infraestructura científica y tecnológica y el sector productivo (industria y mercado).
En sus orígenes la empresa nació orientada al desarrollo de la energía atómica pero, comenta Dario Giussi, su gerente general, a La Nación del 2-11-26, cuando Carlos Menem decidió desactivar el proyecto nuclear, se firmó un acuerdo con Estados Unidos por el cual una gran cantidad de hombres claves de la NASA viajaron al INVAP para brindar capacitación a los científicos argentinos.

Lo notable es que no se trataba de científicos en actividad sino que los científicos importados de Estados Unidos eran nada más y nada menos que jubilados, quienes habían trabajado en la carrera espacial en los años 60 y 70.
Cómo se ve, el talento senior fue aprovechado oportunamente por INVAP y hoy estamos ante una empresa modelo que es un orgullo para el país.
Actualmente, el Instituto Argentino de la Longevidad Activa (IADELA), una ONG dedicada al empoderamiento y a la defensa de los derechos de adultos mayores, está desarrollando un Programa de Talento Senior Empresarial, con la ayuda del Programa IncuBAte, de la Ciudad de Buenos Aires junto con la Universidad UCEMA, a efectos de armar una plataforma digital que permita vincular a ex directores y ex asesores de directorios de empresas, que hayan debido jubilarse por haber cumplido las edades máximas permitidas por las normas aplicables, con otras empresas interesadas en aprovechar ese talento senior como directores o asesores.
Se busca atender a la necesidad de los mayores jubilados de seguir siendo útiles y a la necesidad de las empresas de contar con un talento calificado.
Como se ve, se trata de otro desafío de la “Nueva Longevidad” que se encuentra en plena marcha.
Es hora de que, en Argentina, las empresas y organizaciones, siguiendo el ejemplo de INVAP, sean conscientes del valor que aporta el talento senior y contraten personas mayores, capacitadas, con experiencia acreditada y con las habilidades humanas que le son propias.
Fuente: Infobae — Ver noticia original