
Una mujer de 44 años fue imputada por ejercicio ilegal de la medicina tras el allanamiento de un centro de estética que funcionaba en un departamento particular ubicado en Cuzco al 100, en el barrio porteño de Liniers. El procedimiento, llevado a cabo por personal de la Policía de la Ciudad, reveló que en el lugar se realizaban tratamientos médicos invasivos —entre ellos, aplicaciones de ácido hialurónico y plasma rico en plaquetas (PRP)— sin que la responsable contara con título habilitante ni registro profesional de ningún tipo.
La investigación tuvo origen en una denuncia anónima que alertó sobre la realización de procedimientos estéticos de carácter médico por parte de una mujer sin las credenciales profesionales requeridas. A partir de allí, la Fiscalía en lo Penal, Contravencional y de Faltas N°30 del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad, a cargo del fiscal Diego Espada, delegó tareas de campo en la División Delitos contra la Salud y la Seguridad Personal de la Policía de la Ciudad. Los investigadores relevaron redes sociales y otras fuentes abiertas, donde dieron con un perfil asociado a la sospechosa en el que se presentaba como “dermocosmiatra” y “especialista en el tratamiento de plasma rico en plaquetas”. En un video publicado en sus cuentas, una supuesta clienta la describía como su “hada madrina del cuidado capilar”.
Según consignó el Ministerio Público Fiscal, la denuncia precisaba que la acusada ofrecía aplicaciones de PRP —tanto para estimular el crecimiento capilar como para tratar cuestiones estéticas del rostro y otras zonas del cuerpo—, rellenos de ácido hialurónico y aplicaciones de toxina botulínica. Ninguno de esos procedimientos puede ser realizado legalmente por personas ajenas al sistema de salud registrado: todos implican romper la barrera cutánea mediante inyecciones o administrar productos por vía parenteral, lo que los encuadra como actos médicos según la Ley 17.132, que regula el ejercicio de la medicina en la Argentina y exige título habilitante de médico o dermatólogo.
Para confirmar la situación irregular, la Fiscalía solicitó un informe al Ministerio de Salud de la Nación, que determinó que el inmueble donde se desarrollaban las actividades no estaba inscripto como establecimiento habilitado para ningún tipo de tratamiento. Además, la sospechosa no figuraba en el Registro Único de Profesionales de la Salud ni en el Sistema Integrado de Formación Sanitario Argentino. Con ese respaldo, Espada solicitó una orden de allanamiento ante el Juzgado en lo Penal, Contravencional y de Faltas N°16, cuyo titular, el juez Ezequiel Martín Quaine, la autorizó.
Durante el operativo, los efectivos encontraron el departamento acondicionado como consultorio: había una camilla, aparatología estética y una amplia variedad de insumos médicos. Entre los elementos secuestrados se contaron máquinas centrífugas de laboratorio, dispositivos de microneedling, agujas hipodérmicas, hojas de bisturí, tubos de recolección de sangre al vacío, ampollas de vidrio con productos magistrales de farmacia y frascos de ácidos en altas concentraciones. También se hallaron recipientes con residuos patogénicos y una bolsa para mantenimiento de cadena de frío que contenía jeringas con plasma, un tubo con plasma y una ampolla de cloruro de calcio al 10%. Uno de los hallazgos más relevantes fue el secuestro de plasma previamente preparado y almacenado en heladeras, listo para ser aplicado.

Asimismo, los investigadores incautaron equipos de uso médico y estético cuyo ingreso al país se presume irregular, además de productos sin la documentación correspondiente ni registro sanitario ante la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT). Entre la documentación encontrada había fichas de pacientes, recetas médicas firmadas y selladas, recetarios en blanco con membrete del Gobierno de la Ciudad, sellos profesionales, cuadros con diplomas de cursos y agendas comerciales. También se secuestraron dos teléfonos celulares, una notebook y dispositivos de almacenamiento, que serán peritados en el marco de la causa.
Finalizado el procedimiento, el fiscal Espada ordenó el secuestro de todo lo hallado e imputó a la mujer por la figura de ejercicio ilegal de la medicina, prevista en el artículo 208, inciso 1°, del Código Penal. La Justicia convalidó los secuestros y dispuso notificarla formalmente. La causa continúa bajo la órbita de la Fiscalía N°30, con intervención del Juzgado N°16, Secretaría N°32, a cargo de María Mercedes Rubio.
Fuente: Infobae — Ver noticia original