El crisis en la fábrica de tractores nacionales Pauny se profundizó este jueves. La empresa y el sindicato no llegaron a un acuerdo por el pago de sueldos atrasados, por lo cual los trabajadores mantendrán ocupada la planta ubicada en Las Varillas, Córdoba.
La reunión, que es la tercera desde que comenzó el conflicto la semana pasada, arrancó a las 10 en el ministerio de Trabajo de Córdoba y duró dos horas y media. El próximo encuentro será el jueves 12.
“La empresa fue más o menos con la misma propuesta que en la anterior audiencia. Nosotros le hicimos un pedido concreto de un plan que aclare cuándo iba a estar el dinero para pagar los sueldos, que se precisa con suma urgencia. En la próxima que se haga vamos a seguir con la misma postura”, relató a Clarín Rural el prosecretario de la Seccional San Francisco de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Gabriel Bértola.
A partir de este resultado, el dirigente gremial afirmó: “Vamos a seguir con la ocupación en resguardo de los puestos de trabajo, con el debido cuidado a las instalaciones y máquinas. La protesta es en forma pacífica”.
Por su parte, Pauny emitió un comunicado horas antes de que se realice la reunión, en el cual da cuenta de la difícil situación que atraviesa la compañía argumentando la “crisis” que vive el sector en su conjunto hace dos años y los “esfuerzos” que se llevaron a cabo tanto por los trabajadores, como por la compañía.
Asimismo, el escrito apunta contra la decisión de los empleados de realizar acciones de protesta. “Somos plenamente conscientes de la angustia e incertidumbre que genera el atraso del pago de salarios. Comprendemos el legítimo reclamo de los trabajadores y las dificultades que esta situación ocasiona en las familias. Sin embargo, también debemos señalar que la solución no puede encontrarse en medidas que impidan producir, deteriore las instalaciones o profundice las dificultades que hoy enfrentamos”.
En este sentido, destacaron que en la audiencia del lunes la compañía presentó una oferta “para paliar parcialmente la situación de los trabajadores”, pero que la misma “no fue aceptada”.
“Pauny necesita recuperar su actividad. Cada tractor que pueda terminarse y comercializarse constituye una oportunidad concreta de generar ingresos y contribuir a superar esta situación”, remarcaron.
La propuesta
Según aseguró Bértola, la propuesta, que fue reiterada en la audiencia de este jueves, implica terminar de fabricar dos tractores que deben ser entregados, para luego distribuir el dinero entre los trabajadores.
“Nos dijeron que tienen dos tractores para armar y, una vez que los entreguen, esa plata llegará a los trabajadores. El tema es que no sabemos cuánta plata va a ser, ni si va a llegar. No te dan los números de qué porcentaje van a pagar. A eso hay que dividirlo entre 450 personas, porque esta no es una fábrica de 50 operarios nada más”, argumentó.
Hasta el momento, Pauny le debe tres quincenas, más los aportes y obligaciones laborales, a sus casi 500 trabajadores.
A los 450 empleos con base en Las Varillas se les deben sumar alrededor de 50 trabajadores que se desempeñan en la planta de La Banda, Santiago del Estero, quienes también tienen tomada la fábrica.
“Lo que les pedimos es que hagan una entrega de dinero inmediata. Nosotros no tenemos problema de seguir colaborando en el trabajo y hacer esos dos tractores, pero los compañeros tienen que cobrar”, sentenció Bértola.
Clarín intentó nuevamente hablar con directivos o representantes de la empresa, y solo tuvo acceso al referido comunicado.
Pauny no solo atraviesa una delicada situación productiva y laboral, sino también financiera. Según la Central de Deudores del Banco Central (BCRA), Pauny debe $29.910.753.000 a diferentes entidades financieras (más de $ 21.000 millones al Banco Nación) y $1.028.417.418 por 146 cheques rechazados por no contar con fondos.
El plano comercial también es preocupante. El último informe de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara), indica que Pauny tiene una participación de 8% del mercado de tractores. Asimismo, las ventas tuvieron una caída en septiembre del 22,6% interanual y del 28% en el acumulado anual, lo que implica la comercialización de 123 unidades menos.
Pauny nació a comienzos de 2002 en la localidad de Las Varillas, como consecuencia del cierre de Zanello, y 200 despidos.
A partir de allí, exgerentes y trabajadores de la firma quebrada se unieron y constituyeron una nueva empresa. En 2016 abrieron una nueva planta en La Banda, Santiago del Estero, y en 2017 alcanzó un récord de producción al fabricar más de 2.000 tractores. Su eslogan es “6 de cada 10 tractores son Pauny”.
Fuente: Clarín — Ver noticia original