
Investigadores de la Universidad de Texas en Austin desarrollaron unas medias atléticas capaces de reducir el gasto energético al caminar y correr en un 2%, un resultado equivalente al ahorro que experimentaría una persona al perder 2 kilogramos de peso. El estudio fue publicado en la revista Proceedings of the Royal Society B.
Owen Beck y Hui Tang, los científicos detrás del proyecto, diseñaron las medias con tres bandas tejidas de 1 milímetro de ancho en una zona de 30 milímetros alrededor del metatarso —la parte delantera del pie—. La presión que generan es 24 veces mayor a la de unas medias convencionales, lo que endurece el pie sin inmovilizar los dedos ni el arco plantar.
Las medias redujeron el gasto energético en 10 de 12 participantes del estudio

Para medir su efectividad, Beck y Tang reclutaron a 12 adultos de ambos sexos sin condiciones de salud conocidas. Los voluntarios caminaron en una cinta a distintas velocidades usando tres combinaciones: el nuevo producto, unas medias de control y ninguna. Los investigadores midieron el VO2 máximo —la cantidad máxima de oxígeno que el cuerpo absorbe durante el ejercicio intenso— para calcular el consumo energético en cada condición.
Los resultados arrojaron una reducción del 2% en el gasto calórico frente a las medias corrientes en 10 de los 12 participantes. Para Beck, eso no significa que quienes las usen obtengan menos beneficios para la salud. “Reducir la tasa metabólica corporal significa mejor resistencia al caminar, menos sudoración en días calurosos y la posibilidad de ir más rápido con el mismo esfuerzo”, afirmó el investigador en declaraciones recogidas por New Scientist.
El diseño actúa sobre los músculos del tobillo, a diferencia del calzado con suela rígida

El mecanismo de estas medias difiere del de las zapatillas con placas de carbono o suelas endurecidas. Según Beck, las bandas permiten que el tobillo impulse el paso a una velocidad más lenta, lo que reduce la activación muscular y, con ello, el consumo de energía. A diferencia de los ensayos previos con calzado de suela rígida, esta solución deja que los dedos se flexionen y que el arco plantar recobre su forma libremente.
Thomas Püschel, de la Universidad de Oxford, señaló que la idea de que un pie más rígido reduce el costo energético ya existía en la bibliografía científica, pero que nadie había logrado comprobarlo en personas mientras caminaban. El aporte del equipo, según el investigador, fue advertir que los experimentos anteriores con zapatillas también limitaban el movimiento del pie en el momento en que más lo necesita: al final del paso.
Un acuerdo para comercializarlas, aunque los expertos piden más evidencia

Las medias están fabricadas con una mezcla de hilo sintético habitual en indumentaria deportiva. Su diferencia radica únicamente en el tejido apretado de las bandas en el metatarso, lo que las hace potencialmente accesibles en términos de costo de producción. Beck y Tang ya firmaron un acuerdo de investigación patrocinada con una firma deportiva para avanzar en su comercialización.
El experto, sin embargo, advirtió que no se pueden descartar otras explicaciones para los resultados, como que los voluntarios hayan modificado su forma de andar al saber que llevaban el modelo especial. “Es una primera demostración prometedora, más que una prueba de que este producto cambiará la vida cotidiana de alguien”, precisó.
Beck apuntó que personas cuyo pie perdió parte de su estructura —por ejemplo, por el envejecimiento— podrían ser las principales beneficiarias. El investigador también expresó su objetivo de ver las medias en atletas de élite durante los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, donde estima que podrían mejorar el rendimiento en un maratón entre uno y dos minutos.
Fuente: Infobae — Ver noticia original