En el marco de la intensa expectativa generada por la visita del papa León XIV a la Argentina, los detalles vinculados a la organización y la trastienda de su estadía en la Ciudad de Buenos Aires comenzaron a salir a la luz, destacándose un particular pedido gastronómico para su primera mañana en la Nunciatura Apostólica.
Lejos de inclinarse exclusivamente por las opciones más tradicionales de la panadería local, el Sumo Pontífice solicitó incorporar una pieza dulce muy específica dentro del menú matutino preparado por un tradicional establecimiento ubicado en el barrio porteño de Recoleta.
Un clásico pedido dulce para el Sumo Pontífice
Si bien el banquete incluye los infaltables productos insignia de las mañanas argentinas -como una selección de facturas variadas con medialunas de grasa y manteca, además de los emblemáticos sándwiches de miga elaborados por el comercio de cercanía-, el máximo representante de la Iglesia Católica quiso darse un gusto muy particular.
Ante la consulta de los medios sobre las exigencias especiales para la ocasión, el propietario de la panadería encargada confirmó que el pedido excluyente consistió en un clásico cheesecake de frutos rojos, una de las opciones más elogiadas y sofisticadas de la pastelería moderna que formará parte de la mesa dulce papal.
Fuente: Crónica — Ver noticia original