Patricia Walsh, dirigente histórica de la izquierda argentina, murió este jueves a los 74 años después de atravesar una larga enfermedad. Su nombre estuvo ligado durante décadas a la defensa de los derechos humanos y a los reclamos judiciales contra los responsables de los crímenes de la última dictadura militar. Hija del periodista y escritor Rodolfo Walsh, también construyó una trayectoria propia en la política, el periodismo y la militancia social.
Su participación en la vida pública incluyó una banca en la Cámara de Diputados de la Nación entre 2001 y 2005, un período como legisladora de la Ciudad de Buenos Aires y dos candidaturas presidenciales. Sin embargo, buena parte de su recorrido estuvo atravesado por una historia familiar marcada por el terrorismo de Estado y por su compromiso con las causas que investigaron los delitos cometidos durante ese período.
Hija del periodista y escritor Rodolfo Walsh, también construyó una trayectoria propia en la política, el periodismo y la militancia social. (Foto: @ceprodh)
Una historia familiar atravesada por la dictadura
La desaparición de su padre y el asesinato de su hermana María Victoria marcaron su vínculo con las organizaciones de derechos humanos y con los procesos judiciales por los crímenes de la dictadura.
En 1984, con el regreso de la democracia, Patricia Walsh denunció ante la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep) la desaparición de Rodolfo Walsh, autor de Operación Masacre y una de las figuras centrales del periodismo argentino. El escritor fue desaparecido durante la última dictadura militar.
Su padre había reconstruido en esa obra los fusilamientos de prisioneros ocurridos el 9 de junio de 1956 en José León Suárez, durante la dictadura autodenominada Revolución Libertadora. El libro es considerado una obra pionera de la no ficción periodística y relató los asesinatos de personas detenidas en aquel episodio.
En 2025 volvió a impulsar una presentación judicial junto con Myriam Bregman, en el marco de la causa ESMA. (Foto: @ceprodh)
La propia Patricia también fue una de las denunciantes en la causa por las muertes y torturas cometidas en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA). Integró, además, la agrupación HIJOS, organización de familiares de víctimas del terrorismo de Estado.
De la militancia universitaria a la actividad política
Su recorrido político había comenzado mucho antes de ocupar cargos públicos. Walsh inició su militancia como estudiante de la Universidad Nacional de La Plata, donde se recibió de psicóloga social. En 1972 se incorporó a la izquierda peronista y desde entonces desarrolló una actividad sostenida en distintos espacios de militancia.
En paralelo, trabajó como periodista y tuvo participación gremial en el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), donde se desempeñó como delegada sindical. En 1976 fue despedida por la dictadura militar y recién pudo recuperar su puesto en 1984, después de la recuperación democrática.
Su primera candidatura presidencial llegó en 1999, cuando representó a Izquierda Unida. Dos años más tarde asumió como diputada nacional por la Ciudad de Buenos Aires, cargo que ejerció hasta 2005.
Su paso por el Congreso y los reclamos contra las leyes de impunidad
Durante su período en la Cámara baja, integró las comisiones de Educación, Derechos Humanos y Libertad de Expresión. Entre sus principales iniciativas estuvo el proyecto para declarar la nulidad de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, además de una propuesta para convocar a elecciones para una Convención Constituyente Libre y Soberana.
Su siguiente experiencia institucional fue en la Legislatura porteña. En las elecciones de 2007 consiguió cerca del 4% de los votos y obtuvo una banca, que ocupó hasta 2010. Ese fue su último cargo público.
Los últimos reclamos judiciales y su actividad política
Su participación en las causas por el terrorismo de Estado continuó incluso después de dejar la función pública. Walsh era querellante en el juicio por la denominada Masacre de la Calle Corro, en el que una de las víctimas fue su hermana María Victoria.
En 2025 volvió a impulsar una presentación judicial junto con Myriam Bregman, en el marco de la causa ESMA. Ambas reclamaron que se preservaran los archivos de la Armada ante la posibilidad de que fueran depurados o destruidos por una mudanza que proyectaba la gestión del presidente Javier Milei.
La noticia de su muerte generó expresiones de pesar entre distintos referentes. “Hoy no puedo escribir nada más, porque, ante todo, eras mi amiga”, expresó la diputada por el Frente de Izquierda, Myriam Bregman.
En una extensa publicación en su cuenta de X, Bregman despidió a Patricia, a quien definió como a una de sus “grandes maestras, porque a luchar, como tantas otras cosas, se aprende, y ella me enseñó muchísimo”.
Por su parte, Nicolás del Caño, despidió en la misma red social a la referente y sostuvo que “Patricia fue una enorme luchadora que de manera incansable dio batalla hasta el final por Memoria, Verdad y Justicia”.
Fuente: A24 — Ver noticia original