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Qué perspectivas evalúan para la agroindustria argentina tras las elecciones en Estados Unidos.

Un informe de la Bolsa de Cereales y la Fundación INAI anticipa que predominará la continuidad en la relación bilateral y en la política comercial norteamericana, previendo avances en el acuerdo ARTI.
Qué perspectivas evalúan para la agroindustria argentina tras las elecciones en Estados Unidos.

Un documento elaborado por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) y la Fundación Instituto para las Negociaciones Agrícolas Internacionales (INAI), analizó cómo podría influir el resultado de los comicios legislativos estadounidenses en las exportaciones del sector.

La conclusión central es que, por el momento, no se prevé un cambio sustancial en la política exterior ni en la estrategia comercial de Estados Unidos.

En el vínculo con la Argentina, según el informe, “predominaría la continuidad por sobre el cambio”.

Eso no significa descartar ajustes puntuales que moderen o profundicen las medidas vigentes, aclara el texto.

Un Congreso con más control

El informe sostiene que el resultado probablemente genere un nuevo equilibrio de poderes, tanto entre el Ejecutivo y el Congreso como entre los dos partidos mayoritarios.

Existe cierto consenso, señala, en que la mayoría demócrata en ambas cámaras buscaría limitar la capacidad del presidente Donald Trump de impulsar nuevas reformas legislativas, fiscales y presupuestarias.

También sería esperable un mayor control del Congreso sobre las políticas vigentes, incluidos los acuerdos firmados con otros países, mediante pedidos de informes y de documentación.

Pese a eso, los autores apuntan varios factores que explican la continuidad.

En el plano doméstico, recuerdan que Trump no puede aspirar a un tercer mandato, lo que reduce su incentivo personal para cambiar políticas con fines electorales.

Además, el Ejecutivo tiene amplias facultades para conducir las relaciones internacionales y aplicar instrumentos de política comercial sin autorización del Congreso ni posibilidad de veto.

Ante un Congreso adverso, podría recurrir con más frecuencia a órdenes ejecutivas y herramientas administrativas, y conservaría la opción de vetar iniciativas legislativas. De hecho, ya anticipó que se convertiría en el “señor veto”.

En el plano internacional, el informe menciona tendencias estructurales que trascienden a los gobiernos: el debilitamiento del multilateralismo, la competencia geopolítica con China, la reorganización de las cadenas de valor y la búsqueda de autonomía estratégica.

En materia comercial, no se anticipa que Estados Unidos abandone en el corto plazo la aplicación generalizada de sobretasas ni que lidere una liberalización global.

Sí podría haber modificaciones puntuales en los recargos existentes o cambios en el alcance de las investigaciones en curso.

El ARTI y el peso del mercado norteamericano

Para la relación bilateral, el documento cita la visión hemisférica de Washington frente a China, la relevancia argentina en energía, minerales y alimentos, su ubicación en el Atlántico Sur, las recientes elecciones en Brasil y la afinidad entre ambos presidentes.

Y subrayó el peso económico del vínculo: Estados Unidos es el tercer socio comercial del país, detrás de Brasil y China.

Entre 2020 y 2023 la Argentina acumuló un déficit de US$ 8600 millones con ese mercado, mientras que desde enero de 2024 tiene un superávit acumulado de US$ 4200 millones.

En 2026, además, Estados Unidos se consolidó como el quinto destino de las exportaciones agroindustriales, con más del 5% del total.

Esas ventas crecieron más de un 50% en lo que va del año, traccionadas por la carne bovina, aunque también por la miel, los vinos y la soja.

En ese marco, se espera que Washington insista en la pronta ratificación del acuerdo sobre comercio e inversiones (ARTI).

El texto se firmó en febrero de 2026 y requirió ajustes formales; la enmienda se consensuó en octubre y, según el informe, parece estar en condiciones de enviarse al Congreso argentino, cuya aprobación es necesaria para que entre en vigor.

El acuerdo garantiza una sobretasa máxima de 10%, que Estados Unidos respetó en julio cuando impuso aranceles adicionales por importaciones vinculadas al trabajo forzoso.

Desde abril de 2025, las sobretasas aplicadas al país fueron siempre las más bajas posibles.

Un tema pendiente es incorporar al ARTI una cuota adicional de 80.000 toneladas de carne bovina.

Oportunidades, China y subsidios

El informe destacó que la Argentina no fue incluida en las investigaciones comerciales que Estados Unidos mantiene bajo la Sección 301: unas contra 16 países, que concentran el 75% de sus importaciones, por posibles subsidios o políticas industriales que generan sobrecapacidad, y otras contra seis socios por motivos como propiedad intelectual, comercio digital o deforestación.

Si esas investigaciones terminan en sobretasas para otros países, la Argentina podría aprovechar un diferencial arancelario a su favor.

Los autores recordaron que el país explica menos del 1% de las importaciones agroindustriales estadounidenses, por lo que ven un amplio margen de crecimiento.

Entre los productos que podrían beneficiarse figuran las preparaciones alimenticias, los vinos, la carne bovina, el aceite de soja, las papas congeladas, los chocolates, la miel, el aceite de oliva, los jugos cítricos y el aceite de girasol.

Respecto de China, el informe prevé que las exportaciones podrían seguir expandiéndose, aunque su evolución dependerá de la relación entre Pekín y Washington.

Parte del aumento cercano al 54% podría responder al desacople comercial entre ambas potencias. Un cuadro del documento muestra que, en 2025 frente a 2024, las ventas argentinas a China crecieron en soja (170%), carne bovina (20%), carbonato de litio (66%) y sorgo (33%), mientras que las de Estados Unidos cayeron en esos mismos productos.

Por último, no se esperan cambios sustantivos en una eventual nueva Ley Agrícola que afecten las exportaciones argentinas.

El Congreso no logró acordar un reemplazo de la Farm Bill de 2018, que se prorroga con ajustes parciales.

Según el informe, ninguno de los dos partidos plantea reducir las ayudas más distorsivas, por lo que se mantendrían los subsidios a maíz, soja, trigo, maní, arroz, azúcar y carne bovina, entre otros.

Como temas a monitorear, el documento señaló la evolución de las investigaciones en curso, los acuerdos recíprocos entre Estados Unidos y otros países agroexportadores, y la relación política y comercial con China.

Fuente: TN — Ver noticia original