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Elecciones en Estados Unidos: el voto joven impulsó la ola contra Donald Trump y enciende una alerta para Javier Milei

Los menores de 30 años protagonizaron uno de los mayores giros electorales contra los republicanos, especialmente entre los hombres jóvenes.En Argentina el 40% del padrón tiene entre 16 y 35 años y su voto será crucial en las elecciones de 2027.
Elecciones en Estados Unidos: el voto joven impulsó la ola contra Donald Trump y enciende una alerta para Javier Milei

Los jóvenes que habían contribuido al crecimiento electoral de Donald Trump en 2024 protagonizaron uno de los mayores giros en las últimas elecciones legislativas de Estados Unidos. El desplazamiento hacia los demócratas fue especialmente pronunciado entre los hombres menores de 30 años, uno de los sectores que había acompañado el avance republicano en la elección que lo llevó a Donald Trump a la Casa Blanca.

El resultado del 3 de noviembre dejó una señal que también plantea interrogantes para Javier Milei, quien construyó buena parte de su capital político con el respaldo de las nuevas generaciones y deberá volver a reconquistar a ese electorado en las presidenciales de 2027.

En Argentina, las últimas encuestas muestran diferencias importantes entre los votantes más jóvenes. Aunque el Presidente mantiene niveles similares de aprobación entre las personas de 16 a 24 años y las de 25 a 34, el rechazo a su gestión es considerablemente mayor en el segundo grupo.

La experiencia estadounidense no permite anticipar un resultado electoral en la Argentina, pero pone el foco sobre una cuestión central para oficialismo y oposición: hasta qué punto el respaldo de los jóvenes puede modificarse entre una elección y la siguiente.

El giro electoral que sorprendió a los republicanos

Según un análisis preliminar del New York Times, elaborado a partir de su herramienta Times Voter Trends, los menores de 30 años registraron un desplazamiento de 32 puntos porcentuales hacia los demócratas respecto de las elecciones anteriores.

El movimiento fue todavía más marcado entre los hombres jóvenes, con un giro de 38 puntos, después de que en 2024 ese segmento se hubiera desplazado 23 puntos hacia los republicanos.

También hubo cambios importantes entre los jóvenes blancos. En 2020, Joe Biden había conseguido imponerse en ese sector, pero cuatro años después Trump logró revertir la tendencia por un margen estrecho. Ahora, los demócratas recuperaron una ventaja considerable, incluso superior a la registrada en aquella elección presidencial.

Los primeros datos del Centro de Información e Investigación sobre Aprendizaje y Participación Cívica (CIRCLE), de la Universidad Tufts, también reflejaron la magnitud del fenómeno. Según sus estimaciones iniciales, el 71% de los votantes de entre 18 y 29 años eligió candidatos demócratas para la Cámara de Representantes, frente al 25% que acompañó a los republicanos.

Se trata de una diferencia de 46 puntos, la mayor ventaja demócrata registrada por ese centro de estudios entre los votantes jóvenes en una elección nacional.

Sin embargo, el cambio no se limitó a una sola generación. Los demócratas también recuperaron terreno entre votantes latinos, afroamericanos y sectores que habían contribuido al triunfo republicano de 2024. El resultado mostró una modificación más amplia de las preferencias electorales, aunque el desplazamiento juvenil fue particularmente pronunciado.

Un informe que realizó el consultor político Antoni Gutiérrez-Rubí (que trabajó en la campaña de Sergio Massa en 2023 y en la de Jorge Macri en las legislativas porteñas del año pasado) tras la victoria demócrata plantea la elección desde una dimensión histórica: el partido recuperó el control de ambas cámaras del Congreso, ganó terreno en estados tradicionalmente republicanos y amplió su presencia en las gobernaciones.

Según su análisis, el principal motor de la llamada “ola azul” fue el rechazo a la gestión de Donald Trump, especialmente por el deterioro económico. También destacó la movilización del electorado latino, los buenos resultados de candidatos demócratas moderados y el fracaso de las millonarias inversiones destinadas a impulsar a los republicanos. El resultado, sostuvo, dejó en evidencia un fuerte cambio en el comportamiento electoral incluso en territorios que habían respaldado ampliamente a Trump en 2024.

El antecedente argentino y el desafío para Milei

En la Argentina, la discusión sobre el voto joven tiene una dimensión particular. Más del 40% del padrón electoral está integrado por personas de entre 16 y 35 años, un universo que representa una porción decisiva de los votantes rumbo a 2027.

En las últimas dos décadas, distintos espacios políticos buscaron acercarse a esas generaciones. El kirchnerismo lo hizo a partir de la ampliación de derechos y la participación política, mientras que Milei irrumpió con un discurso contra la dirigencia tradicional, una fuerte presencia en redes sociales y símbolos como la motosierra o la consigna “La casta tiene miedo”.

Ese lenguaje, que comenzó a instalarse cuando el economista llegó al Congreso en 2021, fue parte de su crecimiento político hasta alcanzar la Presidencia en 2023.

Pero las generaciones más jóvenes tampoco constituyen un bloque uniforme de apoyo al Gobierno libertario.

La última encuesta de AtlasIntel para Bloomberg publicada en octubre muestra diferencias importantes en la valoración de Javier Milei entre los votantes más jóvenes. Aunque el Presidente mantiene niveles similares de aprobación entre los encuestados de 16 a 24 años y de 25 a 34 años, cercanos al 39%, el rechazo es considerablemente mayor en el segundo grupo.

Entre los menores de 25 años, el 48,2% desaprueba la gestión presidencial, frente al 39,6% que la aprueba. En cambio, entre los 25 y 34 años, el nivel de desaprobación alcanza el 58,6%, mientras que la aprobación se ubica en el 39,1%.

La diferencia también aparece en la evaluación general del Gobierno. Entre los 16 y 24 años, el 44,6% califica la gestión como mala o muy mala, frente al 33,6% que la considera buena o excelente. Entre los 25 y 34 años, las opiniones negativas ascienden al 55,5% y las positivas descienden al 29,2%.

Sin embargo, uno de los resultados más llamativos surge al comparar la administración libertaria con la de Alberto Fernández. Entre los más jóvenes, el 54,9% considera que Milei gobierna mejor que su antecesor, mientras que el 29,7% cree que lo hace peor. En la franja de 25 a 34 años, la relación se invierte: el 49,1% considera peor a Milei y el 43,3% lo evalúa mejor.

Los resultados muestran que el electorado joven no constituye un bloque homogéneo. También revelan que una evaluación crítica del actual Presidente puede coexistir con una valoración comparativamente más favorable de su gestión frente a la anterior.

Los hombres jóvenes y las primeras señales de desgaste

El cambio registrado entre los hombres jóvenes estadounidenses adquiere relevancia en el debate argentino porque se trata de un segmento en el que Milei consiguió un respaldo importante.

Sin embargo, algunas mediciones locales ya habían detectado señales de retroceso.

En una nota publicada anteriormente por Clarín sobre el comportamiento electoral de los jóvenes argentinos, Federico Aurelio, presidente de Aresco, había destacado la importancia de ese sector para el oficialismo.

“El de los jóvenes en general es un segmento más desinteresado por la política. En el caso de Milei fue el segmento que le dio el triunfo electoral. Tuvo una diferencia muy importante respecto a los otros espacios políticos y sigue siendo el espacio donde está mejor evaluado Milei de la misma manera que está mejor evaluado en hombres que en mujeres y en niveles económicos medios y altos respecto a los bajos”, explicó entonces.

El desafío para los candidatos no se limita, de todos modos, a las preferencias partidarias. También aparece otra cuestión: la participación electoral.

La incógnita rumbo a 2027

El resultado estadounidense dejó una señal sobre la volatilidad de las preferencias juveniles. En apenas dos años, un electorado que había contribuido al crecimiento de Trump registró un desplazamiento significativo hacia sus adversarios políticos.

Para Milei, el interrogante hacia 2027 pasa por la evolución de un segmento que fue importante en su llegada al poder y que, según las mediciones disponibles, mantiene diferencias internas tanto en sus preferencias partidarias como en su evaluación del Gobierno.

Pero el desafío no es exclusivo del oficialismo. El peronismo y el resto de las fuerzas políticas también deberán disputar un electorado donde el ausentismo, la baja identificación partidaria y las diferencias generacionales forman parte del escenario.

La experiencia estadounidense no anticipa lo que ocurrirá en las urnas argentinas. Sí muestra que el respaldo de los más jóvenes puede cambiar profundamente entre dos elecciones. Y que las preferencias de una generación no necesariamente permanecen atadas al dirigente que alguna vez consiguió representarla.

Fuente: Clarín — Ver noticia original