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La crecida del Paraná mantiene al campo en alerta: el río seguirá alto y el pico podría darse en diciembre

El vocero del Instituto Nacional del Agua, Juan Borus, habló con TN sobre cómo el aumento del nivel del río afecta a la ganadería, el traslado de hacienda desde islas y zonas bajas, y la navegación. Advirtió que todo dependerá de las lluvias en la cuenca.
La crecida del Paraná mantiene al campo en alerta: el río seguirá alto y el pico podría darse en diciembre

La crecida del Paraná ya condiciona la actividad del campo en el litoral.

Juan Borus, ingeniero y referente técnico del Sistema de Información y Alerta Hidrológico del Instituto Nacional del Agua (INA) explicó en diálogo con TN que el río se mantendrá elevado durante un período prolongado y que el pico podría registrarse en diciembre.

En algunas localidades podría quedar por encima de la línea de alerta, siempre que las lluvias se den en el norte de la cuenca o en zonas que ya sufren anegamientos.

Según el especialista, el país atraviesa “un escenario del Niño bien definido”, que se combina con un valle fluvial que todavía venía recuperándose de las históricas bajantes de 2020 a 2023.

Para Borus, la inquietud de los productores y de la población es “bastante razonable”.

Hacienda en movimiento y campos bajo seguimiento

El impacto sobre la ganadería fue uno de los ejes de la charla. Borus consideró que el traslado de animales se hizo con rapidez en un contexto complejo.

Destacó que cada vez más productores ganaderos que tenían hacienda en zonas bajas o en islas trabajaron para trasladar vacas y terneros antes de que el agua avanzara.

La evacuación preventiva de rodeos es una práctica que se volvió más frecuente en las áreas de islas del Paraná cada vez que el río sube.

Anticiparse permite reducir el riesgo de pérdidas y evitar que los animales queden aislados cuando el agua cubre los campos y los caminos de acceso. Con un río que se sostendrá alto, esas zonas seguirán bajo seguimiento.

El especialista remarcó que la preocupación central no pasa por un nuevo récord, sino por la persistencia del fenómeno.

“El gran tema es que la crecida tiene volumen”, afirmó.

Habrá una realimentación por lluvias en la alta cuenca del Paraná, en Brasil, y también sobre el Iguazú, lo que sostendrá el caudal.

“Los niveles frente a Reconquista (Santa Fe) se van a mantener por encima de los 6 metros prácticamente lo que falta de noviembre”, sostuvo.

Para los productores, eso implica que los campos bajos y las islas no tendrán un alivio inmediato.

“La perspectiva para adelante va a depender muchísimo de cómo se realimentan las lluvias”, indicó Borus.

Si las precipitaciones son medianamente significativas, los niveles en toda la ribera santafesina y bonaerense no cederán: “Va a estar todo el valle tomado y esa situación podría llegar a durar todo lo que falta del año”.

También advirtió que la vuelta a la normalidad no será rápida: “Que no retornemos a valores normales de aquí a fin del verano es muy altamente probable”.

Admitió que se esperan lluvias en el sur de Brasil y en Misiones, con suelos saturados, pero consideró que eso no implica necesariamente un nuevo pico frente a esa ciudad, sino un sostenimiento de los niveles por encima de los 6 metros.

Otro punto que señaló es que el Paraná estuvo muy bajo durante mucho tiempo y que en algunos lugares, como el litoral bonaerense, está volviendo a sus registros históricos.

Es decir, no se trata solo de una crecida, sino también de una recuperación de niveles que habían caído a mínimos en los últimos años.

La crecida también tiene consecuencias sobre la navegación, una vía clave para el transporte de la producción.

Los cambios de altura se siguen de cerca y su evolución dependerá, una vez más, de las lluvias en las cuencas altas.

Las comunidades pesqueras, que dependen del río y de sus islas, también atraviesan el escenario con atención, ya que tanto la altura como la duración de la crecida condicionan su actividad.

Cómo está el río hoy

Los registros de Prefectura Naval Argentina (PNA) de las estaciones de medición de este miércoles muestran un Paraná en niveles de alerta o evacuación en buena parte del tramo correntino y santafesino, con valores más moderados hacia el sur:

  • Corrientes: 7,04 metros (evacuación: 6,50), estacionario.
  • Barranqueras: 6,90 metros (evacuación: 6,50), estacionario.
  • Goya: 6,10 metros (evacuación: 5,70), estacionario.
  • La Paz: 5,96 metros (alerta: 5,80), en leve suba.
  • Reconquista: 5,92 metros (evacuación: 5,30), estacionario.
  • Esquina: 5,57 metros (evacuación: 5,40), estacionario.
  • Paraná: 4,51 metros (alerta: 4,70), en suba.
  • Santa Fe: 4,56 metros (alerta: 5,30), en suba.
  • Rosario: 4,04 metros (alerta: 5,00), en suba.
  • Ramallo: 2,51 metros (alerta: 3,50), en suba.
  • San Pedro: 2,10 metros (alerta: 3,40), en suba.
  • Baradero: 1,80 metros (alerta: 2,70), en suba.

Frente a ese cuadro, el especialista pidió no comparar este evento con crecientes anteriores.

“Las situaciones son diferentes y hay que tratarlas de esa manera”, afirmó, y llamó a hacer “una buena interpretación hidrológica” para anticipar lo que puede ocurrir en el corto plazo.

Su recomendación final fue de prudencia: “Hay que ir con pie de plomo”.

Fuente: TN — Ver noticia original