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El “Pirata” Czornomaz, la leyenda del ascenso que llegó a Europa, fue investigado por la CIA y casi va preso

Adrián Pirata Czornomaz, la leyenda del ascenso y la Primera Nacional que fue investigado por la CIA y casi termina preso en Austria. Su historia y carrera.
El "Pirata" Czornomaz, la leyenda del ascenso que llegó a Europa, fue investigado por la CIA y casi va preso

La hoy llamada Primera Nacional es una de las categorías más importantes del ascenso de nuestro país y Adrián “Pirata” Czornomaz es el máximo goleador histórico. Hoy, semanas después de dejar su cargo en su querido Argentino de Quilmes -y habiendo asumido en Brown de Adrogué-, aquel jugador que surgió del “Mate” y jugó al lado de Ricardo Bochini cumpliendo un sueño, recuerda con cariño sus momentos felices, pero no olvida que casi termina preso en Austria después de que lo investigue la CIA.

Czornomaz está a la altura de los gigantes del ascenso y no quedan dudas que dejó su huella en cada equipo por el que pasó. El nacido en Sarandí que dio sus primeros pasos como futbolista en el elenco quilmeño para luego llegar a Independiente volvió al país tras el peor momento de su carrera a los 22 años, se convirtió en una leyenda y se ganó el apodo con las antiguas revistas futboleras. Aquel delantero que hizo delirar a todos con sus goles de todos los colores habló con El Destape sobre su historia y su nueva pasión lejos del fútbol.

– Todavía sos el goleador histórico de la Primera Nacional… ¿Cómo se siente eso?

Hice una carrera muy linda, casi 19 años y jugué en todas las categorías del fútbol argentino, en el exterior, hice casi 280 goles como profesional. En todos los clubes y en las categorías. Pero me destaqué muchísimo en la Primera Nacional y hoy humildemente digo que es muy difícil que puedan superarlo (160 goles) porque hoy haces muchos goles y te vas a jugar a Primera o al exterior, creo que nunca se va a romper ese récord.– ¿Y el paso de jugar a Independiente y después ser campeón?

Fue hermoso, soy hincha y de chiquito iba a la hinchada con mi papá o mi hermano. Creí que podía ser jugador profesional cuando pasé a Independiente. Todo se profesionalizó. Seguí haciendo goles en inferiores y tuve la chance de jugar en Primera. Me cambiaba al lado de Bochini, de Giusti, que eran todos mis ídolos de chiquito. Al principio a Bochini lo trataba de usted, en la tercera fecha debuté, hice un gol, sentí el eco de gritarlo adentro y no afuera. Mí familia estaba en la platea, fue hermoso jugar con el ídolo tuyo, hacer un gol con el equipo que sos hincha fue hermoso. A partir de ahí hice una carrera linda, extensa, con muchos triunfos y también con momentos feos, pero la vida es así.

El hecho de salir campeón fue sublime, inolvidable. Porque además de hacer goles ese equipo jugaba muy bien. Alternaba pero fui titular varias veces, lo coronó siendo el campeón dejando a Boca segundo y Racing tercero. Lo viví intensamente y lo disfruté muchísimo.

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– ¿Cómo fue el salto a Europa?

Los quince goles que hice en San Lorenzo me sirvieron porque me vio un club de Europa. Pensé que iba a estar poco en el Rapid Viena e iba a jugar en un club grande de otra liga. Hablaban alemán, yo poco inglés, era invierno, oscurecía temprano, nieve hasta las rodillas. Me costó muchísimo, me fui solo, tenía 22 años, todo me costó mucho y así todo la peleé e hice un gol.

Pero hubo una cuestión extradeportiva, la dirigencia de ese club hizo un lavado de dinero con la compra de mi pase y fueron a la justicia. La nueva dirigencia no quiso que siguiera cuando ya me había adaptado y me tuve que regresar. Fue un pequeño fracaso, una frustración no poder continuar pero como les digo a los chicos que dirijo y aconsejo digo que esto es mental, si vos estás bien de la cabeza te podés recuperar, si no te pasan por arriba.

– ¿Te investigó la CIA?

Hubo un trabajo de la CIA porque estaban investigando a los dirigentes. No entendía mucho, salía en las tapas de revista que no eran deportivas y me llamaron de la Embajada Argentina, me explicaron cuál era el problema y que iba a tener una reunión con la gente que estaba investigando y en un principio me asusté un poco pero no tenía nada que ver, quedé totalmente absuelto de todo. Podría haber quedado preso, temía que fuese partícipe necesario pero no fue así.

– ¿Cómo fue el regreso?

Volví a Banfield en la B Nacional porque el libro de pases en Primera estaba cerrado. El club logró ascender e hice algunos goles. Estuvo bueno pero quedó todo un lío judicial en Austria y no me podían prestar a un club de Primera. Sólo podía jugar en clubes de segunda, me quedé y cimenté toda esta cantidad de goles que hicieron el récord.

– ¿Cómo nació el apodo?

El origen del apodo es por dos amigos, uno es el padrino de mi hija, que me conoce desde los 15 años. Pablo Vignola y Mariano Boulgarel, que trabajaban en la vieja revista Sólo Fútbol. Jugaba acá en Argentino de Quilmes y me compró Independiente para jugar en la Quinta División. Me decían que todos los delanteros tenían un apodo, estaban el ‘Búfalo’ Funes o el ‘Tigre’ Gareca y que ‘Pirata’ no lo tenía nadie. Debuté en Primera y ellos me lo venían diciendo cuando hacía goles en las inferiores de Independiente. Los relatores más importantes del momento lo tomaron y nunca más me lo saqué de encima.

– ¿Cómo fue tu llegada al fútbol y Argentino de Quilmes?

Tuve una infancia muy linda, soy de Sarandí y crecí cerca de la cancha de Arsenal. Ahí empecé jugando baby fútbol, arranqué de mediocampista. Y mí papá que era colectivero de la línea 98 que tenía la parada en la puerta de la cancha era amigo de algunos dirigentes. Cuando terminé el baby fútbol vine acá por él a la octava división junto con Marcelo Barrera y hace 45 años que pisamos esra cancha.

– ¿Qué representa el club para vos?

Mucho porque me dio la oportunidad de ser jugador profesional. Si ves lo que era el club de la cancha para atrás creció bastante. El gimnasio no estaba. Pero representa la posibilidad para cualquier chico de jugar al fútbol, de haberme instruido y marcado. Me vine a retirar acá, también me dio la posibilidad de haber sido DT llegando a una final que perdimos con Los Andes que fue el paso más importante del club tratando de llegar a la Primera Nacional.

– ¿Cómo fue tu paso por Perú?

Después de en tres años hacer casi 30 goles por año en la Primera Nacional jugamos contra el Estudiantes de La Plata de Mannera y Russo, le ganamos con All Boys. Cuando Eduardo Luján Mannera toma Universitario de Perú me convenció para ser refuerzo y nos fuimos para allá. Fue un proyecto familiar, me adapté rápido, hice una cantidad de goles hermosa, me trataron como un ídolo que yo no lo había sentido nunca en Argentina. Me reconocían por la calle, me invitaban a comer, me pedían fotos cuando caminaba por la calle, lo recuerdo con mucho cariño.

Cuando terminó el año pasé a Sporting Cristal que iba a jugar la Libertadores, me vendieron antes de la semifinal a Tigres de México y en el medio se jugó la Copa América. También me recuerdan muy bien. El paso por México también fue frustrado, jugué algunos amistosos pero no se me hizo el cupo de extranjero, me prestaron otra vez a Los Andes que hice 28 o 29 goles. Fui a Paraguay a jugar a Cerro Porteño pero poquito.

– ¿Qué pensas del fútbol argentino hoy?

Habiendo 30 equipos en Primera le dio muchísima oportunidad a todos los jugadores del ascenso. Fui goleador del torneo de la Primera Nacional y no llegué a Primera desde eso cuando había 20 equipos. Está bueno para el futbolista, para que se pueda desarrollar y tengan oportunidades. Hay muchos equipos en las dos categorías y ayuda a formar al futbolista. La competencia en aquel momento era más linda, mejor jugado, era más bonito verlo. Hoy es más intenso y más divertido al ser apasionado.

– Sos fanático del fútbol americano. ¿Pensás que el fútbol puede adaptar algunas cosas de ese deporte?

Me gusta mucho el fútbol americano. Para mí es el juego perfecto. Hay un equipo que sólo ataca y uno que sólo defiende en el mismo equipo, los que se encargan de las pelotas paradas. Y es lo que pienso que se viene en el fútbol algo similiar con un entrenador para cada posición. Hoy en Inglaterra se está usando y cada vez se está especializando cada vez más. Me gusta porque aplican un montón de tácticas, me da la sensación que pronto el fútbol va a tener mucho de eso.

Fuente: El Destape — Ver noticia original