Al pasar, Donda dijo que generalmente el grupo de tareas se llevaba a los hijos de quienes eran secuestrados, pero buscó minimizarlo. “Más de dos días no estaban”, afirmó. Eva Basterra, que tenía dos meses cuando la llevaron al campo de concentración, respondió: “No dejaremos que estos ñatos se la lleven de arriba”.
Fuente: Página/12 — Ver noticia original