Las víctimas del ataque en los Bosques de Palermo rompieron el silencio este miércoles y denunciaron la violencia que sufren constantemente en la zona. En una conferencia de prensa brindada en la Defensoría LGBT de la Ciudad de Buenos Aires, las mujeres trans que sufrieron agresiones de parte de un grupo de jóvenes ciclistas brindaron detalles de lo sucedido.
“Nos atacaron con palos, botellas, conos, piedras. Yo tengo el ojo morado. Y en la zona roja no hay palos, fierros, ni nada. Ellos vinieron preparados para esto”, precisó una de ellas.
La “zona roja” funciona como una denominación informal para la zona del Parque Tres de Febrero donde se brindan servicios sexuales por dinero. Esto ocurre particularmente en los alrededores de las avenidas Los Ombúes y Andrés Bello y las zonas cercanas a la Plaza Florencio Sánchez y el Rosedal.
Las víctimas denunciaron que se trata de una “zona liberada”. ”La policía tardó entre 20 y 30 minutos en llegar al hecho. Yo llamé tres veces”, reclamó.
Otra de las víctimas detalló que la mayoría de los individuos que protagonizaron los ataques eran menores de edad. “Nosotras necesitamos trabajar. Dependemos de la prostitución y necesitamos trabajar todos los días. Yo así [muestra el ojo morado] no puedo ir a trabajar”, expresó.
Además, señaló que no es la primera vez que ocurre un ataque de esta índole. “Es como la tercera vez que pasa en el año. Esto pasa todo el tiempo”, lamentó, y sumó: “Necesitamos justicia. Basta de tanto odio. Damos la cara porque necesitamos estar tranquilas”.
El ataque ocurrió durante la noche cuando un grupo de jóvenes, que practican ciclismo stunt, ingresó a los Bosques de Palermo y atacó a las mujeres trans que se encontraban en la zona. Varios las tocaron sin su consentimiento mientras se encontraban en sus bicicletas, otros les pegaron con conos de tránsito, palos, y piedras.
Se reportaron al menos seis lesionadas: una de ellas sufrió cortes de vidrio en sus pies y otra perdió parte de su oreja.
Julieta, amiga de las víctimas, brindó más detalles sobre estos ataques coordinados. “No es la primera vez que presenciamos esto, ahora más con este contexto que vivimos, con los ciclistas. Para mí está planificado. Ponen como barrera a los más chicos para que se enfrenten con nosotras. No sé si están guiados por mayores de edad. No entendemos por qué van a los bosques”, comentó.
Y sumó: “Muchos pasan rápido y te tocan la cola. A veces no sabemos si nos quieren robar. Son un montón. Paran el tráfico y te da miedo, porque no sabemos cómo van a responder. Lo hacen cuando somos pocas chicas”.
Julieta contó que nunca hubo detenciones por este tipo de agresiones. “Yo vengo denunciando hace ya dos meses. No es la primera vez que vienen a filmarnos con el mismo propósito: ir a cazarnos”.
Fuente: La Nación — Ver noticia original