El prestigioso orfebre Juan Carlos Pallarols presentó en una ceremonia especial el cáliz y la patena que le regalará al papa León XIV durante su visita en la Argentina. La obra fue fabricada combinando plata, bronce y material bélico de la guerra de Malvinas.
El conjunto litúrgico demandó diez meses de trabajo y contó con la participación de miles de ciudadanos que dejaron su marca en la estructura mediante golpes de cincel.
Tradición familiar y material de paz
Durante la presentación realizada en la Universidad Austral, Pallarols repasó la historia de su legado artesanal, transmitido a lo largo de seis generaciones. El orfebre destacó el sentido pacifista de utilizar elementos de combate en una pieza sagrada.
“La guerra no tiene ningún sentido, por eso desde chico trabajo por la paz del mundo. Tengo balas de la guerra de Israel y Palestina, de Rusia y Ucrania. De Malvinas tengo una caja entera de balas”, expresó.
La obra incluye además detalles alegóricos y el escudo del actual pontífice grabado en la patena, consolidando una tradición histórica de la orfebrería nacional con la máxima autoridad de la Iglesia católica.
Un símbolo federal
El cáliz y la patena forman un conjunto de aproximadamente un kilo de peso que conjuga plata, bronce y un baño de oro. Durante el proceso, el objeto recorrió distintas regiones del país para sumar las huellas anónimas de la sociedad.
“Yo junto la historia, la viva y la intelectual”, señaló al explicar el trasfondo cultural de la pieza que será entregada próximamente al papa León XIV en el marco de su visita oficial.
Fuente: Crónica — Ver noticia original