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En 1781, un agrónomo plantó un árbol australiano en Recoleta: más de 240 años después, sigue en pie y es uno de los más antiguos de Buenos Aires

Este ejemplar australiano es testigo de la transformación porteña y combina naturaleza, arte e historia en pleno corazón de la ciudad.
En 1781, un agrónomo plantó un árbol australiano en Recoleta: más de 240 años después, sigue en pie y es uno de los más antiguos de Buenos Aires

En pleno Recoleta, un árbol centenario sigue sorprendiendo a vecinos y turistas. Se trata del Gomero de la Recoleta, un ejemplar de origen australiano que fue plantado en 1781 por el ingeniero agrónomo Martín José de Altolaguirre.

El gomero lleva 245 años formando parte del paisaje porteño y es considerado el árbol más longevo de la Ciudad de Buenos Aires. Su tamaño, las raíces que sobresalen y las ramas que se extienden por decenas de metros lo convirtieron en una rareza botánica y en un verdadero testigo de los cambios del barrio desde la época colonial.

El origen del Gomero de Recoleta

De acuerdo a la página oficial del Gobierno de la Ciudad, se dice que fueron los Padres Recoletos quienes lo plantaron alrededor de 1718, cuando habitaban la zona. Otra versión apunta a Altolaguirre, que tenía una quinta en el actual barrio y se dedicaba a cultivar especies exóticas con fines forestales y ornamentales.

Aunque no hay certeza absoluta sobre la fecha exacta, todas las versiones coinciden en que el gomero ya estaba en ese lugar mucho antes de que Buenos Aires se transformara en la gran ciudad actual.

Cómo es el árbol australiano que desafió al tiempo

El gomero pertenece a la especie Ficus macrophylla, conocida como gomero australiano o ficus de la bahía de Moreton. Originario de Australia y parte de la familia de las Moráceas, este ejemplar alcanza 18 metros de altura y tiene un tronco de 7 metros de diámetro. Sus ramas pueden superar los 30 metros de longitud y el metro de diámetro.

Entre sus características más llamativas se destacan las hojas grandes y elípticas, de color verde oscuro arriba y rojizas en el reverso; los frutos globosos y violáceos que aparecen en verano y otoño; y un sistema de raíces muy vigoroso, que le da su aspecto imponente. La copa se extiende ampliamente y ocupa buena parte de la plazoleta donde está plantado.

Estas dimensiones lo convirtieron en uno de los árboles más reconocibles y fotografiados del arbolado histórico porteño.

La escultura de Atlas: arte y apoyo para una rama centenaria

Uno de los detalles que más llama la atención al visitar el gomero es la presencia de una escultura que parece sostener una de sus ramas más extensas. Se trata de Atlas, una obra del artista uruguayo Joaquín Arbiza Brianza, realizada con más de 3000 piezas de automóviles soldadas y ensambladas.

La figura representa al titán de la mitología griega, encargado de cargar el peso del mundo sobre sus hombros. Donada a la Ciudad en 2014, la escultura cumple una función doble: es una pieza artística y, al mismo tiempo, sirve de apoyo estructural para una de las ramas más grandes del árbol.

Así, el gomero de Recoleta combina patrimonio natural, historia y arte en un mismo espacio público.

Dónde está el gomero más antiguo de la Ciudad

El histórico ejemplar se encuentra en la Plazoleta Juan XXIII, sobre la avenida Presidente Manuel Quintana 596, en el barrio de Recoleta. Está a pocos metros del Cementerio y frente a la Basílica Nuestra Señora del Pilar, en una de las zonas más transitadas por vecinos y turistas.

El Gobierno porteño lo incluyó en su catálogo de Árboles Históricos y Notables, una distinción que reconoce su valor cultural, botánico y paisajístico. Después de más de dos siglos, el gomero sigue en pie y conserva un lugar especial entre los árboles de Buenos Aires, permitiendo asomarse a una época en la que Recoleta era un barrio de quintas y terrenos rurales, mucho antes de convertirse en uno de los íconos de la ciudad.

Fuente: TN — Ver noticia original