PUBLICIDAD
ARGENTINA Y EL MUNDO · INFORMACIÓN DESDE TODOS LOS ÁNGULOS
Dólar oficialCargando…Venta en pesos
Dólar tarjetaCargando…Venta en pesos
Dólar blueCargando…Venta en pesos
Dólar MEPCargando…Venta en pesos
Contado con liquiCargando…Venta en pesos
Cotizaciones de referencia · Fuente: DolarAPI
PUBLICIDAD
Tu marca
en este espacio
PUBLICIDAD
Tu marca
en este espacio

El oscuro secreto de los caramelos Media Hora: la leyenda que los vincula con residuos

Cómo es la historia de los caramelos media hora. Dónde conseguir los caramelos media hora.
El oscuro secreto de los caramelos Media Hora: la leyenda que los vincula con residuos

Hay caramelos que se compran por gusto y otros que parecen desafiar al paladar, los Media Hora pertenecen a la segunda categoría, son pequeños, oscuros, duros y con un sabor anisado muy particular, estas golosinas argentinas llevan décadas dividiendo opiniones. Pero detrás de su peculiar identidad hay algo todavía más llamativo, una historia que los relaciona con los restos de producción de otras golosinas.

MÁS INFO

Quién inventó los caramelos Media Hora y cuándo aparecieron

Para conocer el origen de esta golosina hay que viajar hasta mediados del siglo XX y conocer a Rufino Meana, un inmigrante asturiano que desarrolló su actividad empresarial en la Argentina.

Meana comenzó a fabricar dulces en Buenos Aires durante la década de 1930 y tuvo una fábrica en el barrio porteño de Chacarita. Entre sus creaciones también se encontraban los alfajores Gran Casino, que formaron parte de sus primeros emprendimientos en el rubro.

En 1952 amplió su actividad industrial y se instaló en Uribelarrea, una localidad del partido bonaerense de Cañuelas. Allí desarrolló la producción de distintas golosinas, entre ellas los famosos caramelos Media Hora, que terminarían convirtiéndose en uno de sus productos más reconocidos.

La receta original se mantuvo en secreto durante años. Con el tiempo, la marca pasó a otras compañías y el producto continuó en el mercado, hasta quedar bajo el paraguas de Mondelez International, según reconstrucciones periodísticas sobre su historia.

La leyenda de los residuos, ¿los Media Hora se hacían con sobras de otras golosinas?

Una de las versiones más difundidas sobre el origen de estos caramelos sostiene que su nombre estaría relacionado con una particular práctica dentro de la fábrica de Meana.

Según esta historia, media hora antes de finalizar cada jornada laboral se limpiaban las máquinas utilizadas para producir otras golosinas. Los restos que quedaban de esa elaboración, azúcar, melaza, glucosa y colorantes, se recuperaban y se guardaban para el día siguiente. Luego se mezclaban con anetol, el compuesto aromático responsable del sabor característico de los Media Hora.

La versión fue recogida en el libro Uribelarrea, un pueblo de puertas abiertas (2007), de Silvia Gorostidi e Ignacio Marcos, y retomada años después por distintas publicaciones periodísticas. Sin embargo, no existen pruebas concluyentes que permitan confirmar que esa fuera efectivamente la fórmula o el procedimiento industrial de los caramelos, se trata solo de una leyenda.

Más allá de la historia de los residuos, uno de los componentes asociados a su identidad es el anetol, una sustancia aromática presente en el anís y otras plantas. Este compuesto es el responsable de buena parte de ese gusto intenso, dulce y anisado que caracteriza a los Media Hora.

El nombre también tiene distintas explicaciones, la más popular sostiene que hace referencia al tiempo que tarda el caramelo en disolverse completamente en la boca. Su dureza y consistencia alimentaron durante décadas esa interpretación.

Fuente: El Destape — Ver noticia original