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Agustín Caulo, secretario de Culto: “El Gobierno no tiene preocupación por el tono del mensaje de León XIV”

En diálogo con Infobae, el funcionario detalló los últimos ajustes logísticos a días de la primera visita papal a la Argentina en 39 años. Qué dijo sobre la convocatoria política en el Palacio Libertad a la que no fueron invitados los expresidentes
Agustín Caulo, secretario de Culto: “El Gobierno no tiene preocupación por el tono del mensaje de León XIV”

Agustín Caulo, secretario de Culto (Ariel Pérez Cerviño - Cancillería)

El secretario de Culto y Civilización, Agustín Caulo, descartó hoy que haya preocupación en el Gobierno por el contenido del mensaje que el papa León XIV dará durante su visita a la Argentina, la primera de un pontífice en 39 años. “Viene como pastor de toda la Iglesia católica y el tono será pastoral”, sostuvo.

Además, y en diálogo con Infobae, detalló los últimos ajustes de la avanzada que llegó desde el Vaticano; explicó los criterios que guiaron la organización del acto con representantes de todos los poderes del Estado, y dirigentes de la oposición, que se realizará en el Palacio Libertad; y se refirió a la relación Iglesia-Gobierno, el peso de la fe en la sociedad argentina y a las precauciones por la salud del Pontífice, que llegará este domingo y permanecerá hasta el miércoles 11, con actividades en Buenos Aires, Luján y Córdoba.

—¿Cuán importante es para el país, en términos históricos, la visita del Papa?

Muy importante. Primero, hay que recordar que han pasado 39 años desde la última visita. Eso ya nos ubica en un momento de la historia en el que somos testigos de algo que va a ser muy lindo. Es muy importante también porque al final el Papa quiso venir a Argentina. El Papa eligió venir a Argentina, en el marco de una gira apostólica por tres países del continente. Así que eso lo dice todo.

—¿Qué últimos detalles se terminaron de definir en la avanzada de coordinación con el Vaticano que llegó este lunes?

Estamos viendo los tiempos. El tema central hoy son los traslados. Cuando finaliza una actividad, el Papa va hacia la nunciatura, donde va a estar residiendo estos días; en otros casos se da una actividad tras otra. Esos traslados son decisivos porque cada minuto que se pierde en un desplazamiento es un minuto menos con la gente. Después, claro, está la voluntad del Papa de quedarse un poco más en un lugar determinado, y eso tiene que surgir de su voluntad, no porque nosotros no hayamos previsto bien la logística.

-¿Hubo algún pedido puntual del Vaticano en relación con el estado de salud del Papa?

En la reunión de apertura de la avanzada de coordinación, lo único que nos dijeron es que lo que ya estaba previsto como protocolo previo se mantiene y que no hay nada nuevo. Lo que sí nos pidieron es que estemos atentos: si el director de la oficina de viajes del Vaticano, que es quien acompaña al Papa, indica que se va a extender el tiempo de descanso o que el Santo Padre va a demorar en un momento determinado, lo atendamos, porque es muy posible que eso sea una señal de que necesita descansar un poco más.

-¿Hay organismos dispuestos para ese tipo de eventualidades?

Sí, hay organismos dispuestos efectivamente. Esto ya estaba en el protocolo antes de que sucediera la operación. Está previsto en cada una de las jurisdicciones: sanatorios de alta complejidad que saben que, ante una eventual complicación, reciban al Santo Padre.

El papa León XIV

-Usted planteó que el Gobierno trabaja para evitar que la visita de León se politice. ¿En qué acciones concretas se traduce eso?

Primero, en recalcar comunicacionalmente que es una visita apostólica, una visita pastoral. El Papa no viene a dar un mensaje a la política local de la República Argentina. El mensaje del Papa es el mensaje de la Iglesia católica, que es un mensaje evangélico y es el mismo en todos los tiempos, no solo en la coyuntura. Y después está una acción concreta: cada lugar que el Papa va a visitar tiene una propuesta apostólica o pastoral que hizo la Iglesia. La visita a la Universidad Católica, donde el Papa se va a encontrar con el mundo del trabajo, es una visita que propuso de manera pastoral la Iglesia. Lo mismo sucede con el Cottolengo Don Orione y la temática de la discapacidad. No son lugares analizados desde la política; son analizados desde lo pastoral.

-¿Cree que el resto de la dirigencia política va a sostener esa misma línea?

Me parece que no hay margen para otra cosa. Con toda la gente con la que estoy tratando, organizaciones, distintos gobiernos, dirigentes de distintos espacios políticos, nadie está con ánimo de pretender apropiarse de la visita. Creo que es porque nadie ha dejado margen para eso. Hemos trabajado todos para que sea algo de todos los argentinos. No hay espacio para el aprovechamiento político.

-¿La convocatoria a toda la dirigencia política al acto en el Palacio Libertad fue una iniciativa del Gobierno o un pedido del Vaticano?

El pedido puntual del Vaticano fue que suceda un evento donde el Papa pueda encontrarse con las autoridades de la sociedad civil y con el cuerpo diplomático. A partir de eso, fue decisión del Gobierno invitar a todo el Congreso de la Nación —todos los diputados y senadores de todos los espacios políticos—, a la vicepresidenta, a la Corte Suprema representando al Poder Judicial, y a los 23 gobernadores más el jefe de Gobierno. Eso nos da una imagen de toda la política reunida en torno a la visita del Santo Padre.

Caulo, en su oficina dentro del edificio de la Cancillería

-¿Por qué no están invitados los expresidentes?

Al momento no están invitados. Entendemos que la representación de la política argentina está completa con todas las personas que mencioné: gobernadores, diputados, senadores, etcétera.

-¿El mensaje del Papa les genera alguna preocupación en el Gobierno?

Para nada. El mensaje es bienvenido. El tono será pastoral. Él es pastor. Uno a veces pierde dimensión de eso: el Papa viene como jefe de Estado del Estado Vaticano, sí, pero también como pastor de toda la Iglesia católica. Entonces el tono del mensaje es pastoral y el Gobierno no tiene ninguna preocupación al respecto.

—La relación entre el Gobierno y la Iglesia no fue de las más fluidas en los últimos años. ¿Esta visita puede ser el punto de partida para recomponerla?

Este tiempo de trabajo conjunto para la venida del Papa seguramente nos ha acercado un poco más. La relación con la Iglesia institucional se canaliza naturalmente a través de la Cancillería y siempre intentamos estar coordinados para que cualquier necesidad pueda ser expresada al área que corresponda. Me parece que, si se quiere como fruto de esta visita, nos hemos conocido más, nos hemos acercado más distintas areas de gobierno que han trabajdp em conjunto. El Ministerio de Seguridad, por ejemplo, ha trabajado muy cerca de la Iglesia y del Vaticano en todos los temas de seguridad. Así que sí, conocernos un poco más ayuda a profundizar el vínculo y va a ser positivo.

—¿Cuán cerca estuvo de cancelarse o reorganizarse la visita por la situación médica del Papa?

Para nosotros, formalmente, la visita nunca estuvo suspendida ni caída. Sabíamos que iban a esperar los resultados médicos de manera prudente, lo cual es lógico. Como Gobierno nos pusimos a absoluta disposición pensando primero en la salud del Santo Padre: la agenda podía pasar a un segundo plano. Pero el Vaticano no hizo público en ningún momento si estuvo reconsiderando cambios. Para nosotros era estar a la expectativa. Cuando dieron la comunicación formal de que la visita continuaba, y además con la misma agenda prevista, lo recibimos con alivio.

Javier Milei junto al Sumo Pontífice

—En los últimos años, las peregrinaciones a Luján y las celebraciones de San Cayetano convocan cada vez más gente. ¿Cómo lo analizan? ¿Es un reflejo de la situación socio-económica de la gente?

En primera instancia lo entiendo como una profundización del costado espiritual de cada persona que decide acudir a San Cayetano o peregrinar a Luján. La Argentina siempre tuvo una disposición hacia la fe, sobre todo en el interior del país. Lo vemos como algo lindo, como algo bueno. Que haya ido tanta gente a Luján me parece que hasta nos dio una especie de previa de lo que puede llegar a ser la misa en la basílica.

-El Papa León XIV tiene una postura sobre la inteligencia artificial que en algunos puntos se contrapone a la línea del presidente. ¿Lo que pueda decir podría modificar esa posición?

Creo que son miradas para complementarse y para dialogarse. El Gobierno entiende que no es el Estado el que debe regular la inteligencia artificial y la ve como una oportunidad para el desarrollo de la persona, siempre poniendo en el centro el cuidado de la persona y su dignidad. En eso, el Gobierno encuentra muchas coincidencias con lo que dice el papa León XIV. Con lo cual creo que son perspectivas que pueden dialogar y complementarse perfectamente.

—¿Con qué imagen les gustaría que se quede el Papa cuando se vaya?

Me gustaría que se quede con la imagen de las calles colmadas de alegría. Con la imagen de tantas personas que colaboraron, que me imagino que les nació desde el corazón querer ayudar para que esta visita fuera posible. Y de tantos argentinos que quisieron acercarse a verlo, escucharlo, estar un rato con él. Han dado respuesta a la voluntad de él de venir a la Argentina aun en este contexto de salud. Me gustaría que se lleve la imagen de todos los argentinos juntos, acompañándolo y disfrutando de su presencia.

-¿Cómo será el tono del discurso del presidente en el Palacio Libertad, teniendo en cuenta que estarán presentes dirigentes de todos los espacios?

Todo está dado para que el mensaje sea en el marco de la unidad, para que sea un llamado a la unidad.

Crédito foto: Ariel Pérez Cerviño – Cancillería.

Fuente: Infobae — Ver noticia original