Uno de los monumentos más icónicos de la Ciudad de Buenos Aires oculta un secreto que pocos conocen: conserva en su interior otra construcción de más de 200 años de antigüedad, que fue cubierta durante una remodelación.
Se trata de la Pirámide de Mayo, que está ubicada frente a la Casa Rosada. Si bien hace décadas que mantiene su apariencia actual, su aspecto original era muy distinto.
Todo comenzó en 1811, cuando el Cabildo ordenó construir un monumento para conmemorar el primer aniversario de la Revolución de Mayo. La obra se inauguró el 25 de mayo de ese mismo año, pero, con el paso del tiempo, fue modificada en reiteradas ocasiones.
Por qué hay un monumento de 1811 oculto dentro de la Pirámide de Mayo
La pirámide original fue construida por Francisco Cañete, quien comenzó los trabajos el 6 de abril de 1811 y los finalizó el 24 de mayo. En un principio, era una estructura sencilla de aproximadamente 15 metros de altura, que tenía una forma similar a un obelisco.
45 años más tarde, en 1856, se decidió modificar por completo su aspecto. Para este trabajo, el arquitecto y pintor Prilidiano Pueyrredón diseñó una nueva estructura con el objetivo de modernizar el monumento.
Sin embargo, en vez de demoler la construcción anterior, decidieron mantenerla y recubrirla con ladrillos y argamasa. Así, la pirámide original quedó encerrada dentro de la nueva, que es la que se conserva en la actualidad.
Además, durante la remodelación se incorporó una estatua que representa a la Libertad en la parte superior, realizada por el escultor francés Joseph Dubourdieu.
Cómo trasladaron la Pirámide de Mayo sin destruirla en 1912
De todas maneras, la remodelación de 1856 no fue el único cambio importante: en 1912, las autoridades decidieron trasladar el monumento hasta el centro de la Plaza de Mayo, ya que había quedado descentrado tras la demolición de la antigua Recova.
Para esto, movieron la estructura completa unos 63 metros hacia el este, mediante un sistema de rieles y un armazón de madera que permitió desplazarla sin desarmarla. En total, el operativo duró ocho días.
La construcción fue declarada Monumento Histórico Nacional en 1942 y, entre 2016 y 2017, se le realizó una restauración integral. De esta manera, la estructura original construida en 1811 permanece oculta dentro de la reconocida Pirámide de Mayo.
Fuente: TN — Ver noticia original