La marca argentina Ay Not Dead quedó en el centro de la escena luego de que la ilustradora Korina Wray la acusara de utilizar uno de sus diseños sin autorización para estampar un sweater.
La artista detectó similitudes entre su obra Shackled By Lust?, realizada en 2024, y una prenda comercializada por la firma. Según relató, desde la empresa le ofrecieron alternativas como una compensación económica y la posibilidad de una colaboración.
El episodio reabrió una pregunta clave en tiempos de redes sociales: ¿todo lo que se publica en Internet puede usarse libremente? Para despejar dudas, la abogada especializada en propiedad intelectual y derechos de autor Mariana Volpi explicó en AURA qué protección tienen los creadores sobre sus obras, si es necesario registrarlas y qué ocurre cuando alguien las utiliza sin permiso.
Ver esta publicación en Instagram
Publicar en redes no implica ceder los derechos de autor
Uno de los errores más comunes es pensar que al subir una foto, dibujo o video a Internet, el contenido pasa a ser de dominio público. Sin embargo, la experta aclaró que los términos y condiciones de las plataformas no significan una cesión general de los derechos de propiedad intelectual.
“Lo que hacemos es divulgar, el autor ejerce el derecho de divulgación de su obra y autoriza a la plataforma a exhibirlo”, explicó la especialista.
En ese sentido, compartir o republicar un contenido dentro de las redes no habilita a terceros a hacer negocios con él. “En ningún momento le damos el derecho a terceros, ni siquiera a la propia plataforma, para que realice negocios con nuestra obra”, remarcó Volpi.
La diferencia es clave: que una creación esté disponible para que otros la vean no significa que puedan apropiársela, presentarla como propia o explotarla comercialmente sin autorización.
¿Hace falta registrar una obra para tener derechos?
Otra duda frecuente es si es necesario registrar dibujos, fotos o producciones para demostrar su autoría. Según Volpi, la protección legal comienza desde el momento mismo de la creación.
“Uno es autor de su obra y está protegido desde el momento mismo de la creación”, subrayó la abogada.
En la Argentina, el registro ante la Dirección Nacional del Derecho de Autor no convierte a una persona en autora. Se trata de un procedimiento declarativo de derechos: sirve como herramienta de prueba ante un conflicto, pero no es un requisito para que exista protección.
“El registro, el depósito de nuestras obras en la Dirección Nacional de Derechos de Autor, es declarativo de derechos, no te vuelve autor”, aclaró Volpi.
Por eso, aunque registrar una creación puede ser útil para acreditar la titularidad, no hacerlo no implica perder los derechos sobre ella.
Modificar un diseño ajeno también puede ser una infracción
Durante la entrevista, surgió otra pregunta: si alguien toma una ilustración ajena y modifica su composición o algún elemento, ¿eso la convierte en una obra nueva o sigue siendo una infracción?
Volpi fue contundente: podría haber una doble violación de derechos. No se trata solo de reproducir una obra de manera idéntica, sino también de usar una creación protegida sin la autorización correspondiente.
En el caso que originó la polémica, la especialista señaló que, si se cuestionara la autoría, sería necesario acreditar quién creó la obra. De todos modos, advirtió que los detalles del episodio deben analizarse con cautela porque no pudo verificar la existencia de un reclamo judicial.
El impacto de la inteligencia artificial y la importancia de conocer las reglas
La aparición de nuevas herramientas tecnológicas sumó complejidad al debate. La posibilidad de generar imágenes, modificar fotos y producir contenidos a partir de materiales disponibles en Internet plantea nuevos desafíos para la protección de las obras.
La experta consideró que las redes sociales, Internet y la inteligencia artificial cambiaron el paradigma: hoy existe la percepción de que todo lo que está online puede usarse libremente.
En un escenario donde los contenidos circulan cada vez más rápido y pueden modificarse con distintas herramientas, conocer las reglas de propiedad intelectual es fundamental tanto para quienes producen obras como para quienes las comparten o utilizan.
Fuente: TN — Ver noticia original