Alexander Zverev ya es el número 1 del mundo en tenis. El alemán, de 29 años, llegó a la cima del ranking ATP el lunes 2 de noviembre, tras una temporada 2026 en la que ganó Roland Garros y el US Open, sus dos primeros títulos de Grand Slam. Pero el ascenso del nuevo líder del ranking de la ATP llega con un pasado que incomoda, con dos denuncias por violencia de género de exparejas, que él negó o decidió no dar detalles.
Justo cuando muchos pensaban que sus mejores días habían quedado atrás, y que el circuito pasaba a ser propiedad exclusiva de Carlos Alcaraz y Jannik Sinner, Zverev logró el objetivo más grande de su carrera. El nacido en Hamburgo se convirtió en el hombre número 30 en llegar al primer puesto del ranking ATP y apenas el segundo alemán en conseguirlo, después de Boris Becker.
Recibió el trofeo en la cancha central del Masters 1000 de París, acompañado por su padre, Alexander Zverev Sr., y su hermano Mischa. “Es increíblemente especial celebrarlo aquí en París, donde hace un par de meses gané mi primer título de Grand Slam”, dijo, según la ATP. Y agregó: “Es un esfuerzo de equipo”. Sin embargo, su felicidad llegó tras momentos de tensión con graves denuncias.
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Las denuncias por violencia de género contra Zverev
El éxito deportivo convive con una historia judicial y mediática que lo acompaña desde 2020. Dos exparejas del tenista lo acusaron de violencia de género, aunque Zverev negóen algunas oportunidades los hechos y evitó hablar públicamente de las denuncias.
En 2020, la extenista rusa Olga Sharypova, que fue pareja del alemán, hizo públicas sus acusaciones por presuntos abusos. Sharypova contó que necesitó ayuda psicológica para intentar superar el trauma, dijo que la situación la sigue perturbando y condiciona su vida, al punto de que no consigue trabajo en Rusia.
La Asociación de Tenistas Profesionales (ATP) abrió una investigación a raíz de sus reclamos. Sin embargo, en enero de 2023 la dio por terminada: alegó que no había pruebas suficientes y archivó el caso.
La denuncia de Brenda Patea en Berlín
Luego llegó una segunda acusación formal a través de Brenda Patea, otra exnovia del jugador y madre de su hija, que lo denunció por violencia física. Según el escrito de acusación, basado en las declaraciones de Patea, Zverev la habría empujado contra la pared e intentado asfixiar en el pasillo de un departamento alquilado en Berlín, durante una discusión en mayo de 2020.
De acuerdo con la Fiscalía, después del episodio la mujer sufrió dificultades para respirar y fuertes dolores. El dolor y la dificultad para tragar le duraron varios días, aunque la defensa sostuvo otra versión. El 31 de mayo de 2024, en la primera audiencia en el Juzgado de Tiergarten, el abogado del tenista afirmó que su cliente y Patea se llevaban “bien” en mayo de 2020. Además, intentó desacreditar a la denunciante: la acusó de mentir “repetidamente” para “vivir una vida jet-set”.
Cómo terminó el proceso judicial: el acuerdo de 200.000 euros
Antes del juicio, la Justicia le había impuesto a Zverev una multa de 450.000 euros sin proceso previo: 90 pagos diarios de 5.000 euros cada uno. El tenista rechazó la acusación y apeló. El frente judicial se cerró en junio de 2024, en el tercer día del juicio en el Juzgado de Tiergarten. El tribunal anuló la multa anterior y archivó el expediente por presunta violencia doméstica a cambio del pago de 200.000 euros, en una resolución pactada.
El reparto quedó así:
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150.000 euros para las arcas del Estado.
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50.000 euros para organizaciones benéficas.
La Fiscalía, la defensa y Patea, que participaba como codemandante, aceptaron esa salida. Según el tribunal, ambas partes querían resolver el conflicto de manera pacífica. El punto clave: para la Justicia alemana, el acuerdo no constituye una admisión de culpabilidad y Zverev no fue condenado.
Una temporada 2026 histórica: Roland Garros y el US Open
Durante años, Zverev cargó con una etiqueta pesada: la del gran talento que no podía ganar un Grand Slam. En 2026 la rompió dos veces.
En junio, se consagró en Roland Garros tras vencer en la final al italiano Flavio Cobolli. Fue su primer título grande.
En septiembre, levantó el US Open con un triunfo en cuatro sets sobre el estadounidense Ben Shelton, en una final de tres horas y 33 minutos. Seis años antes, en ese mismo escenario, había perdido una final ante Dominic Thiem cuando estaba a dos puntos del título. Con ese doblete, se convirtió en el segundo alemán de la Era Abierta con más de un Grand Slam, otra vez detrás de Becker.