Al igual que le pasó a Javier Milei, las elecciones legislativas o las de medio tiempo (Midterms, en inglés) son leídas como plebiscito de la gestión presidencial. Mañana martes en Estados Unidos, su principal aliado geopolítico y financiero, el republicano Donald Trump pone a prueba su cuota de poder en el Parlamento y en el equipo económico argentino se preparan para el impacto del resultado.
El primer alivio o alerta estará en la medición del riesgo país. El índice del JP Morgan que mide la capacidad de pago de las deudas de un país (cuanto más alto más riesgo de no cumplir sus compromisos) pasó de los 402 de julio a los 800 actuales.
Las elecciones estadounidenses inciden fuertemente en los mercados internacionales y coinciden esta semana con el estricto calendario que cumple el gobierno argentino con el Fondo Monetario Internacional (FMI) al que hay que pagarle unos 800 millones de dólares este jueves.
Por eso en la Casa Rosada se mantienen pendientes por la lectura global inmediata que surja de los resultados en la potencia del norte, tanto como por las consecuencias a largo plazo de un fortalecimiento o debilitamiento del Partido Republicano que hoy lidera Trump; en especial, de cara al 2027 cuando Milei buscará la reelección y podría volver a necesitar de la mano visible del Tesoro estadounidense.
Trump cerró hoy la campaña y advirtió que si no gana vetará “todo”.
Fuentes al tanto de la alta expectativa por las elecciones en Estados Unidos y que recorre los principales despachos de la Rosada evitan especular por estas horas con cómo sería el saludo de Milei a Trump.
Es porque el presidente republicano tiene abiertos varios escenarios, aunque las mediciones no le anticipan que logrará reunir la mayoría de los votos, más bien lo contrario.
Tanto es así que Trump no disimula el panorama de derrota y cerró este lunes la campaña en Washington DC con una advertencia a los votantes: “Vetaré todo” en el Congreso, se atajó.
Impacto político de las elecciones en Estados Unidos
Milei se quedó con el triunfo cuando La Libertad Avanza fue la fuerza más votada en todo el país para renovar parte del Congreso. Pero las encuestas -que tantas veces han fallado el diagnóstico- no auguran lo mismo para Trump, con altas probabilidades de que la Casa Blanca pierda la Cámara de Representantes (símil Diputados a nivel local).
Más complicado aún, casi trágico en términos de proyección para quien quiera tomar el bastón de mariscal en el Partido Republicano (Trump no tiene reelección por ser el actual su segundo mandato, por eso lo de “Pato Rengo”), podría perder el Senado.
De pasar así en la Cámara alta estadounidense, no sólo se traduciría como una pérdida de bancas y de poder sino que revelaría un giro contundente en el nivel de aprobación a Trump en estados que le dieron su total apoyo (con al menos 10 puntos de diferencia sobre los demócratas) cuando ganó la presidencial dos años atrás.
Fuente: Crónica — Ver noticia original