El aumento de temperaturas derivado del cambio climático tiene múltiples consecuencias sobre el ambiente, pero también sobre la salud de las personas. Esta es una de las conclusiones que se expusieron en el 10º Informe de Indicadores sobre la Salud y el Cambio Climático que elabora el proyecto científico de colaboración internacional Lancet Countdown, en donde figura un apartado sobre la Argentina: allí se menciona un aumento en la probabilidad de desarrollo de bacterias transmisibles a humanos que interactúen con agua de baja salinidad, que suele encontrarse en zonas donde confluyen los ríos con el mar.
Del trabajo, que fue dirigido por la University College de Londres, colaboraron más de 300 investigadores de todo el mundo que monitorean el vínculo entre cambio climático y afectaciones a la salud en distintas regiones.
En el informe de este año -el décimo que elabora esta comisión que depende de la revista científica The Lancet-, concluyeron que los riesgos asociados a la salud derivados del cambio climático se incrementaron más rápidamente entre 2015 y 2025 que en la década anterior. Este corte temporal es significativo, ya que se trata de la primera década con el Acuerdo de París vigente, suscrito por casi 200 países que se comprometieron a frenar el incremento de la temperatura global promedio, entre otras metas.
Los datos que figuran sobre la Argentina marcan, entre otras cuestiones, que hay más superficie de costa en donde las personas pueden contraer bacterias del género Vibrio, que agrupan virus gastrointestinales y pueden afectar la piel.
¿Qué es la “Bacteria come carne”?
Hay dos tipos de bacterias sobre las que advierte el grupo de estudio: Vibrio vulnificus, conocida como “bacteria come carne”, de la que ya se registraron casos en Uruguay, y Vibrio cholerae, un tipo de cólera no toxicogénico (distinto al de las epidemias) que se contrae al ingerir el agua o al comer alimentos que estuvieron en contacto con la misma y se contaminaron.
La directora ejecutiva de Lancet Countdown, Marina Romanello, indicó a TN que todavía no se registraron casos de bacterias come carne en la costa argentina, pero advirtió que con El Niño vigente y a la espera de un posible nuevo récord de aumento en la temperatura del mar, incluso en la costa atlántica argentina, se debe reforzar la vigilancia y el eventual tratamiento ante la posible aparición de casos.
Las dos bacterias mencionadas, explicó Romanello, “se reproducen en aguas de salinidad baja y relativamente cálidas”, que se pueden encontrar en estuarios. “Con el cambio climático vemos más descarga de los ríos, por lo que esos estuarios se agrandan y las aguas se vuelven más cálidas. Esto genera un ambiente muy propicio para la transmisión de estas bacterias. Donde el Río de la Plata encuentra al mar, hay buenas condiciones para que se transmitan, y por eso se debe empezar a monitorear la costa, porque si bien todavía son aguas bastante frías, a medida que la temperatura aumente se pueden llegar a dar más casos”, agregó.
El dato concreto al que arribaron los investigadores indica que la extensión de costa argentina en condiciones para la transmisión de este tipo de bacterias a humanos aumentó un 35% en comparación con 1982-1991.
Consultada sobre por qué se toma de referencia ese período para comparar, Romanello explicó: “Cuando hablamos de cambio climático, siempre tenemos que ver un promedio de muchos años como para saber si es un aumento consistente o si es la variabilidad natural año a año”.
“Usamos esa base de los 80 porque es lo suficientemente lejana como para saber si hay un cambio significativo y porque hay buenos datos satelitales y de temperaturas. Así, podemos determinar que esos cambios son ocasionados no por variabilidad natural sino por el cambio climático, que es a largo plazo”, precisó.
El aumento de la temperatura del agua, un factor clave
El aumento de la temperatura del agua es el factor clave con el cual pueden prosperar estas bacterias y que se incremente la posibilidad de que exista transmisión a las personas.
Los datos referidos a que el planeta supera sus marcas de temperaturas máximas son tema frecuente todos los años. Tanto ese fenómeno, como los récords que los océanos rompen consecutivamente en el mismo sentido desde 2023 hasta la actualidad, se atribuyen al cambio climático provocado por las actividades humanas.
Ese incremento no sólo brinda las condiciones adecuadas para el aumento en la probabilidad de la transmisión de estas bacterias a los humanos, sino que también proporciona ambientes adecuados para la proliferación de vectores, como mosquitos y vinchucas, que son portadores de diversas enfermedades.
“Estamos viendo que el cambio climático es uno de los factores principales del aumento agudo de las temperaturas del agua registrado a nivel global. Además, han cambiado los patrones de precipitaciones y de humedad, generando condiciones aptas para la transmisión o reproducción de esos vectores. Se empiezan a esparcir más, sobre todo en latitudes más bajas, donde hace algunas décadas las condiciones eran demasiado frías para que esos vectores sobrevivieran y, ahora, se ven cada vez más hacia el sur”, expresó.
Los daños de las inundaciones
El eje del informe puntualiza que estas problemáticas de salud, al originarse a partir del cambio climático, deben abordarse de manera integral.
Al respecto, Romanello expresó: “Cuando hablamos de cambio climático no hablamos sólo del clima, sino que lo hacemos sobre un cambio en el ambiente del que depende nuestra salud”.
A modo de ejemplo, citó lo que ocurre en las inundaciones, a las que ubicó como problema climático pero también sanitario: “Las inundaciones que se están viendo ahora con las crecidas de los ríos Paraná y Uruguay derivan en daños físicos y psicológicos para las personas. Se vuelve un problema de salud pública”.
“Estamos cada vez más expuestos a vectores que transmiten enfermedades, como mosquitos y garrapatas. También a eventos extremos, como incendios forestales y el humo que generan, o las olas de calor. No está cambiando solamente el clima sino que también cambian los riesgos para la salud de las personas, por eso esta es una crisis de salud pública”, aseveró.
Fuente: TN — Ver noticia original