La derrota de River ante Boca en el Superclásico dejó un dato llamativo en el fútbol argentino. River volvió a perder tres clásicos seguidos después de mucho tiempo y es un golpe duro para el presidente Millonario, ya que es uno de los principales afectados por esta racha negativa. Stefano Di Carlo se convirtió en el primer presidente de River en perder sus primeros tres clásicos.
Si se tiene en cuenta que Stefano Di Carlo asumió el 3 de noviembre de 2025 y el primer Superclásico que se jugó fue el 9 de noviembre de 2025, River cayó en ese partido por 2-0 ante Boca en la Bombonera. Luego, ya en 2026, perdió 1-0 en el estadio Monumental y justamente ya en la revancha de este mismo año volvió a caer, pero en este caso, en la cancha de Boca y otra vez por 1-0.
A lo largo de la historia, son pocas las veces que River atravesó una racha negativa ante Boca de este estilo. Una fue hace 35 años, a principio de la década del 90, cuando Alfredo Davicce era presidente, pero en ese caso no fueron los primeros superclásicos que disputó el equipo. Por otro lado, también pasó en la década del 50 con Enrique Pardo y en la década del 20 con José Bacigaluppi. Sin embargo, en todas las situaciones las rachas negativas no tuvieron que ver con el inicio de la gestión por lo que es la primera vez en toda la gigante historia del club Millonario que un presidente de River pierde los tres primeros clásicos que disputó.
EL ENOJO DE PONZIO
Durante la conferencia, Ponzio fue contundente respecto a la incidencia de la tecnología y los árbitros en los partidos decisivos, señalando que los fallos suelen inclinarse siempre para el mismo lado: “El VAR interfiere en muchos casos en contra nuestro”, sentenció. Además, exigió mayor criterio y uniformidad en las decisiones, advirtiendo que este tipo de situaciones bochornosas terminan perjudicando el espectáculo: “Si van a participar, que sea en conjunto y que no sea una falta similar a la de cachete, como una falta similar a la de blanco. Que se tome la misma interpretación”.
El análisis del entrenador interino o integrante del cuerpo técnico reflejó la frustración de un plantel que sintió que no pudo disputar el clásico en igualdad de condiciones. Ponzio insistió en que el arbitraje argentino atraviesa momentos complejos donde los jueces terminan condicionando el resultado final: “El espectáculo que vinieron a ver, que es fútbol, no fue poco”, lamentó, haciendo hincapié en que los fanáticos se quedan sin ver una verdadera contienda táctica y deportiva debido a los reiterados fallos polémicos.
De esta manera, las palabras de Leonardo Ponzio no solo retratan la amargura por la derrota en La Bombonera, sino que también encienden la mecha de un debate profundo sobre la transparencia, el criterio del VAR y el arbitraje en el fútbol argentino, dejando en claro que el malestar institucional y deportivo en River trasciende la caída clásica