Una mujer de 22 años y cuatro menores de edad murieron este domingo por la mañana tras el incendio de una vivienda precaria y un hombre de 25 años fue detenido como el principal sospechoso de haber iniciado las llamas.
Las víctimas fueron identificadas como Rocío Aranda, de 22 años, sus hijos F. A., de 4 y B. Á., de seis meses, quien perdió la vida camino a un hospital local, y sus sobrinos A.B., de 5, y B.B, de 4.
El macabro hallazgo ocurrió este domingo a las seis de la mañana.
El dramático hallazgo ocurrió cerca de las 6 de la mañana en la localidad de Quitilipi, en la provincia de Chaco, en una vivienda que tenía sectores construidos con madera y nylon cuya estructura estaba incendiada.
Tendido sobre el suelo y en estado inconsciente estaba Alberto Luis Ávalos, el acusado de ser el principal sospechoso del incendio, y el bebé de seis meses. Ambos fueron trasladados a un centro de salud local, pero confirmaron el fallecimiento del menor al llegar al nosocomio.
Por su parte, el resto de las víctimas estaban en el interior de la vivienda, distribuidos en dos ambientes y los tres menores de edad que se encontraban en el lugar tenían cortes a la altura del cuello.
Ávalos fue diagnosticado con un cuadro de psicosis aguda, lesiones múltiples por una supuesta agresión y un posible signo de intoxicación con drogas, por lo que permanece detenido en una causa de “supuesto homicidio”.
En el procedimiento policial detuvieron a un hombre de 25 años acusado de ser el autor del incendio.
Los investigadores secuestraron tres teléfonos celulares, un cuchillo de 27 centímetros con manchas similares a sangre, un encendedor, dos tramos de soga y un fragmento de sábana con manchas rojizas.
Tras las pericias correspondientes en el lugar de los hechos, buscarán reconstruir cómo fueron las horas previas a la tragedia y determinar bajo qué circunstancias comenzaron las llamas.
Fuente: Crónica — Ver noticia original