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Los 7 objetos de la cocina que conviene tirar hoy para liberar espacio, conservar mejor la comida y evitar desorden en casa

Recipientes rajados, especias sin aroma y utensilios deteriorados ocupan lugar y dificultan la preparación y el guardado seguro de alimentos
Los 7 objetos de la cocina que conviene tirar hoy para liberar espacio, conservar mejor la comida y evitar desorden en casa

Las hierbas y especias secas pierden su aroma con el paso del tiempo y reducen su aporte de sabor en las preparaciones. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La cocina puede acumular artículos que se conservan por costumbre aunque estén deteriorados, incompletos o hayan perdido su utilidad.

Martha Stewart, empresaria y conductora estadounidense conocida por sus contenidos sobre cocina, organización y vida doméstica, propone una revisión de siete objetos para liberar espacio y retirar elementos que ya no sirven para preparar, almacenar o consumir alimentos.

Antes de desecharlos, conviene separar lo que puede reciclarse, donarse o reutilizarse fuera de la cocina. La revisión debería incluir cajones, alacenas, refrigerador o heladera y gabinetes.

1. Sartenes y ollas antiadherentes con el revestimiento dañado

Las sartenes antiadherentes con la capa interior dañada deben reemplazarse por piezas de acero inoxidable o hierro fundido. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las sartenes y ollas antiadherentes con rayas, desprendimientos o zonas descascaradas deben reemplazarse. Cuando la capa interior está dañada, la superficie deja de estar en condiciones para el uso habitual durante la cocción.

Los utensilios con la superficie desprendida o agrietada ya no deberían utilizarse para preparar alimentos. El acero inoxidable y el hierro fundido son alternativas que no llevan ese revestimiento.

2. Tablas de plástico deformadas o con surcos profundos

Una tabla deformada puede moverse mientras se corta y aumentar el riesgo de accidentes. Las tablas de plástico con cortes profundos también acumulan residuos en las marcas que deja el cuchillo y resultan más difíciles de limpiar.

Cuando ya no sea apta para alimentos, una tabla muy rayada puede destinarse a tareas de manualidades, como base para cortar papel, en lugar de permanecer en la cocina.

3. Utensilios de madera agrietados o con fibras sueltas

Los utensilios de madera que presentan astillas o grietas retienen restos de comida y complican la limpieza en la cocina. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las cucharas, espátulas y otros utensilios de madera que presentan grietas, astillas o fibras levantadas conviene descartarlos. Las hendiduras en la madera pueden retener restos de comida y dificultar la limpieza completa.

El mismo criterio alcanza a abrelatas, peladores y accesorios que dejaron de funcionar correctamente. Si están en buen estado pero hay unidades repetidas, pueden donarse.

4. Tazas rajadas y vasos astillados

Una taza con una rajadura puede quebrarse al entrar en contacto con una bebida caliente. Los vasos astillados, por su parte, tienen bordes irregulares que pueden causar cortes en labios o manos.

Estos artículos pueden reciclarse según las posibilidades de cada localidad o convertirse en recipientes decorativos fuera de la cocina. No deben reutilizarse para beber ni para guardar comida.

5. Recipientes sin tapa, deformados o rajados

Los recipientes de plástico sin tapa o con deformaciones pierden su capacidad de sellado y pueden donarse a instituciones escolares. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los gabinetes suelen reunir recipientes sin tapa, tapas sin recipiente y envases de plástico deformados que ya no sellan bien. Las piezas quebradas, incompletas o que no cierran de forma adecuada dejan de ser útiles para conservar alimentos.

Los recipientes excedentes que estén en condiciones pueden donarse, por ejemplo, a escuelas que los utilicen para organizar materiales. También conviene conservar solo los frascos vacíos de salsas o mermeladas que tengan un uso definido y reciclar el resto una vez limpios.

6. Alimentos vencidos y productos de alacena que nadie consume

Los vasos astillados y las tazas rajadas aumentan el riesgo de rotura ante bebidas calientes y provocan cortes en la piel. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El refrigerador y la alacena requieren controles periódicos para detectar alimentos vencidos, estropeados o que quedaron olvidados. Los productos que ya no son aptos para el consumo deben salir de la cocina, y los envases de vidrio o plástico pueden lavarse antes de reciclarlos.

Cuando una lata, un paquete o un ingrediente todavía está dentro de su fecha de vencimiento pero nadie planea consumirlo, puede donarse a un banco de alimentos. Los productos en mal estado pueden compostarse si las condiciones locales lo permiten.

7. Especias sin aroma y accesorios que no se usan

Las hierbas y especias secas pierden sabor con el tiempo. Si al abrir el frasco ya no desprenden un aroma perceptible, es probable que aporten poco sabor a la comida.

La revisión final puede incluir cuchillos para queso, pequeños electrodomésticos, utensilios de uso excepcional y herramientas duplicadas. Los objetos que no se usan y siguen en buen estado pueden donarse, mientras que los que no funcionan deben descartarse.

Fuente: Infobae — Ver noticia original