En octubre de 2020, una escena poco habitual sorprendió a los vecinos de Shanghái, en China: un edificio de cinco pisos comenzó a desplazarse lentamente por el terreno. No se trataba de una estructura nueva ni de una construcción montada sobre ruedas. Era una antigua escuela de 7600 toneladas que avanzaba gracias a 198 patas robóticas instaladas debajo de sus cimientos.
El edificio era la Escuela Primaria Lagena, construida en 1935 durante la antigua Concesión Francesa de Shanghái. Después de más de ocho décadas, las autoridades necesitaban liberar el terreno para levantar un nuevo complejo comercial y de oficinas. En lugar de demoler la construcción histórica, optaron por trasladarla a otro sector.
La operación demandó 18 días y permitió mover la estructura unos 61,7 metros, además de girarla casi 21 grados. El trabajo terminó el 15 de octubre de 2020, después de una maniobra que combinó ingeniería, tecnología y un sistema de desplazamiento diseñado especialmente para ese proyecto.
Cómo funcionaban las 198 patas robóticas que hicieron caminar al edificio
Para realizar el traslado, primero fue necesario excavar alrededor de la construcción e instalar los soportes móviles debajo de ella. Una vez colocados, los ingenieros elevaron el edificio y lo apoyaron sobre las 198 patas robóticas.
El sistema estaba dividido en dos grupos, identificados como A y B. Ambos trabajaban de manera alternada: mientras uno levantaba la estructura, el otro permitía avanzar. La secuencia imitaba el movimiento de las piernas humanas al caminar y hacía posible desplazar el edificio sin recurrir a los métodos habituales de arrastre sobre rieles.
Cada uno de los soportes contaba con un gato hidráulico controlado digitalmente y podía soportar una carga vertical de hasta 200 toneladas. Además, el sistema permitía ajustar el ángulo y la velocidad de cada movimiento para controlar el recorrido y realizar el giro necesario.
El edificio no avanzó en línea recta. Durante la operación, la estructura giró aproximadamente 20,97 grados y se desplazó hacia el noroeste hasta alcanzar su nueva ubicación. También fue elevada unos 70 centímetros respecto del nivel original.
Según los responsables del proyecto, el método permitió completar el trabajo con mayor rapidez que otras alternativas de traslado. La utilización de estos dispositivos también facilitó el movimiento de una construcción con una planta irregular, en forma de T, que presentaba dificultades para ser desplazada mediante técnicas convencionales.
Qué pasó con la antigua escuela después del traslado
La Escuela Primaria Lagena había sido construida en 1935 por el organismo municipal de la antigua Concesión Francesa de Shanghái. Su estructura de cinco pisos tenía un valor histórico y arquitectónico para la ciudad, por lo que las autoridades buscaron conservarla en lugar de reemplazarla por completo.
El traslado formó parte de un proyecto de renovación urbana en el distrito de Huangpu. El terreno que ocupaba originalmente la escuela quedó disponible para la construcción de un nuevo complejo comercial y de oficinas.
Una vez instalada en su nueva ubicación, la construcción debía atravesar un proceso de restauración. El plan anunciado contemplaba destinarla a actividades vinculadas con la protección del patrimonio cultural inmaterial, la educación y la promoción de proyectos culturales.
La maniobra también se destacó por ser la primera vez que Shanghái utilizaba este sistema de desplazamiento con patas robóticas para reubicar un edificio histórico. Así, una construcción de 85 años logró conservarse y cambiar de lugar sin ser demolida.
Fuente: TN — Ver noticia original