Muchas personas recuerdan con claridad diferentes situaciones que vivieron durante su infancia, pero eso no significa necesariamente que todos los detalles hayan ocurrido exactamente como los recuerdan. Es que la memoria puede modificar parte de esa información con el paso del tiempo.
En ese sentido, la neuropsicóloga Begoña del Campo explicó que los recuerdos no siempre reflejan de manera exacta lo que ocurrió años atrás. Según precisó, la memoria no conserva todas las experiencias tal como sucedieron, dado que también puede hacer una reconstrucción del pasado.
“Por ejemplo, personas que no recuerdan bien su infancia y dicen: ‘¿Cómo es que no recuerdo nada?’. No te preocupes, la memoria es tremendamente constructiva. De hecho, lo que recuerdas, más de la mitad es construido. No es verdad, no ha pasado”, aseguró durante una entrevista en el canal de YouTube Verdades (in)cómodas.
Cómo reconstruir los recuerdos de la infancia, según una neuropsicóloga
Durante la entrevista, Del Campo se refirió a las experiencias difíciles que una persona pudo haber atravesado durante su infancia. En específico, explicó que la manera en la que se recuerda una situación también está relacionada con las emociones que se experimentaron en ese momento.
Según detalló, una de las mejores maneras para trabajar sobre esas experiencias es volver mentalmente a la situación e imaginar que “recibís ese cariño que no recibiste por parte de esa persona que para vos era importante y no estuvo a la altura bajo tu criterio en ese momento”.
De esta manera, la neuropsicóloga plantea que es posible modificar la forma en la que una persona recuerda determinados episodios de su infancia. A esto lo llamó memorias amables, que consiste en reconstruir esas situaciones al sumar el cariño o la protección que entonces faltaba.
“Tu cerebro lo procesa como real porque no distingue entre pasado, presente y futuro. Entonces, si le vas dando memorias amables, construís una infancia más amable”, indicó.
Qué relación tienen los recuerdos de la infancia con la imagen que una persona tiene de sí misma
En esa misma línea, Del Campo vinculó la manera de recordar el pasado con el autoconcepto, es decir, la imagen que una persona tiene de sí misma. Según explicó, la forma de interpretar las experiencias anteriores también influye en cómo alguien se percibe en el presente.
“El pasado es algo que estás construyendo todo el tiempo. Entonces tu autoconcepto depende de tu pasado”, señaló.
A su vez, destacó la importancia de reconocer los cambios que uno atravesó con el paso de los años: “Tenés que mirar por el espejo retrovisor y estar superorgulloso de las versiones que has dejado atrás. Yo estoy superorgullosa de la mujer que he sido los últimos años porque estoy aquí gracias a ella”.
Por último, la especialista también se refirió a la culpa que muchas personas sienten por las decisiones o los errores que cometieron en el pasado. En ese sentido, diferenció esa emoción de la responsabilidad que implica reconocer lo que se hizo y reparar las consecuencias.
“Para soltar el pasado, la culpa es la emoción más inútil que existe en el mundo. La responsabilidad es importante para enmendar tus errores, pero la culpa no sirve de nada. Cuando mirás atrás, tenés que decir: ‘Me he equivocado muchas veces. Me perdono con amor, pero yo ya no soy esa persona’”, concluyó.
Fuente: TN — Ver noticia original