Un operativo policial en una vivienda de Puerto Madryn puso al descubierto un caso de edición de fotos con inteligencia artificial que involucra a un alumno de 18 años y a varias compañeras de su escuela. El allanamiento se realizó en la casa donde el joven convive con su abuela, en el marco de una causa por producción de material sexual explícito. La investigación está a cargo del fiscal Gastón Alcucero, del Ministerio Público Fiscal de Chubut, y se originó a partir de una denuncia presentada por la madre de una de las víctimas.
MÁS INFO
Cómo se descubrió el caso
La denuncia llegó después de que una psicóloga que trabaja como tutora en la Escuela N°741 alertara a la madre de una de las alumnas. Según consta en el expediente, el acusado habría tomado fotos de perfil de las chicas —entre ellas la hija de la denunciante— y las modificó con inteligencia artificial para convertirlas en personajes de manga erótico, a los que además les asignó historias. La tutora fue la primera testigo en declarar y afirmó que un grupo de seis alumnas le manifestó su preocupación tras advertir que el joven había generado y compartido ese material por WhatsApp.
La propia tutora vio las imágenes en el teléfono de una de las estudiantes y allí identificó a cinco alumnos afectados. Cuando el acusado fue confrontado, reconoció el hecho y pidió disculpas, según el reporte del expediente. Dos alumnas también declararon y confirmaron que el joven exhibió y envió las imágenes editadas por la aplicación de mensajería.
El detalle que agravó la acusación
La investigación puso el foco en una diferencia clave: entre las caras utilizadas había compañeros varones, pero el tratamiento no era el mismo. “La representación de los varones poseía un tono inocente, las de las alumnas presentaban un marcado contenido sexualizado”, señala el reporte judicial. El acusado, además, ya tendría un historial de crear “guiones eróticos” con las chicas de su escuela como protagonistas, lo que refuerza la hipótesis de que no se trató de un hecho aislado.
El allanamiento y el marco legal
Con esos elementos, el fiscal Alcucero solicitó el allanamiento de la vivienda para secuestrar los dispositivos digitales del acusado. La causa se encuadra en el artículo 128 del Código Penal, que castiga con penas de tres a seis años de prisión a quien “produjere, financiare, ofreciere, comerciare, publicare, facilitare, divulgare o distribuyere, por cualquier medio, toda representación de un menor de dieciocho años dedicado a actividades sexuales explícitas”. El joven, que cumple 18 años el mes pasado, también produce películas y cortos con inteligencia artificial para un canal propio de YouTube, un dato que los investigadores analizan para determinar el alcance de su actividad.
Un fenómeno que se repite
El caso de Puerto Madryn no es el primero en el país por el uso de inteligencia artificial para generar imágenes sexuales sin consentimiento. En los últimos meses se registraron episodios similares en escuelas de distintas provincias, lo que encendió las alarmas entre las autoridades educativas y las familias. La facilidad de acceso a herramientas de edición con IA y la viralización por aplicaciones de mensajería convirtieron a esta práctica en un problema creciente que las escuelas y la Justicia intentan contener. La causa sigue abierta y se espera que las pericias sobre los dispositivos secuestrados permitan determinar la cantidad de imágenes producidas y el alcance de su difusión.