Neuquén será protagonista de un hecho inédito este fin de semana. El Estadio Ruca Che albergará la serie entre Argentina y Turquía por el Grupo Mundial I de la Copa Davis, y se convertirá en la primera sede de la competencia en la Patagonia. El escenario elegido para recibir el acontecimiento tiene una historia propia. Su nombre proviene del mapuche: “ruca” significa casa y “che”, gente. De ahí surge la denominación que adoptada por la Provincia: “La casa de la gente”. El estadio está ubicado en Antártida Argentina 3900, en el barrio San Lorenzo, en el oeste de la capital neuquina. El Ruca Che fue construido en 1995, durante la gobernación de Jorge Sobisch, con el objetivo de convertirse en sede de la etapa decisiva del Torneo de las Américas, el certamen clasificatorio del básquet de Sudamérica para los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996. La inauguración se produjo en agosto de aquel año, con el encendido de una llama olímpica. El equipo conducido por Guillermo Vecchio cayó en la final ante Puerto Rico, pero obtuvo la medalla de plata y logró el regreso del básquet de la Argentina a los Juegos Olímpicos después de 44 años: la anterior participación había sido en Helsinki 1952. Entre los integrantes de aquel plantel se encontraba un joven Fabricio Oberto. El estadio neuquino volvería a ser escenario de un momento trascendente seis años más tarde. Entre el 16 y el 27 de agosto de 2001 recibió el Campeonato FIBA Américas, un torneo que Argentina ganó de manera invicta y que le permitió conseguir la clasificación al Mundial de Indianápolis 2002. Aquella selección que superó a Brasil en la final significó, además, el primer gran capítulo de la Generación Dorada. Por el parquet del Ruca Che pasaron Manu Ginóbili, Andrés Nocioni, Luis Scola y Pepe Sánchez, entre otros, bajo la conducción de Rubén Magnano. Un año después, ese equipo alcanzaría la final del Mundial y, en 2004, escribiría una página histórica con la conquista de la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Atenas. En octubre de 2008, el Ruca Che vibró con Diego Maradona, que disputó un partido de showbol frente a Brasil. La historia del estadio también está marcada por la música y los espectáculos: en abril de 2010, Gustavo Cerati llegó con la gira “Fuerza Natural” para brindar uno de sus últimos conciertos en la Argentina antes del accidente cerebrovascular que sufrió semanas más tarde en Caracas, Venezuela. La lista de artistas que pasaron por el estadio incluye también al dúo sueco Roxette, Charly García y Mercedes Sosa, además de una extensa nómina de músicos nacionales e internacionales. Con el paso de los años, el Ruca Che se consolidó como uno de los principales espacios de la región para la realización de espectáculos deportivos y culturales. A poco de cumplir 30 años, el estadio atravesó una remodelación integral entre 2024 y 2025. Uno de los principales trabajos estuvo concentrado en el piso: los 1.350 metros cuadrados de parquet de guatambú original, instalado en 1995, fueron reemplazados por uno nuevo. También se renovaron el techo, el sistema de iluminación, los vestuarios y la sala VIP. La llegada de la Copa Davis sumó nuevas obras durante este año. El estadio incorporó 900 butacas, tres pantallas LED -una de ellas de 5 por 3 metros-, cronómetros de cuatro caras y tableros digitales. Además, fueron refaccionados los 16 baños y se remodelaron los cuatro vestuarios. Para el duelo entre argentinos y turcos se montó una cancha, provista por la empresa española GreenSet, sobre una estructura de madera. En su acabado final, combina una resina acrílica con dióxido de silicio, un compuesto arenoso que determina la textura de la superficie. La pista presenta una velocidad intermedia, nivel 3 según la clasificación de World Tennis, y respetará características similares a las de torneos como el Australian Open, las ATP Finals y las Finales de la Copa Davis que se disputan en Bolonia, entre otros certámenes del circuito ATP.
Fuente: Infobae — Ver noticia original



