Las series animadas japonesas de los 80, la televisión por cable de los 90 y los arcades de ambas décadas tienen su parte en la onda estética y las mecánicas de esta especie de “animé jugable”.
Fuente: Página/12 — Ver noticia original
Las series animadas japonesas de los 80, la televisión por cable de los 90 y los arcades de ambas décadas tienen su parte en la onda estética y las mecánicas de esta especie de “animé jugable”.
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