Rosario volvió a ser protagonista de la escena musical argentina con una nueva edición del Festival Bandera. El sábado 24 de octubre, el parque Estación Central Córdoba recibió a miles de personas —que viajaron desde distintos puntos del país para vivir el festival en cuatro escenarios— en una jornada con más de 30 artistas distribuidos y una programación que recorrió distintos géneros.
Este gran movimiento cultural sintonizó con una semana de alto impacto para la ciudad: entre el lunes 19 y el domingo 25 de octubre llegaron a Rosario 120.604 visitantes, dejando un movimiento económico estimado en más de $11.400 millones y registrando un 97 % de ocupación hotelera durante el fin de semana, con un promedio general del 80 % impulsado por una agenda que combinó competencias deportivas, recitales, congresos y obras teatrales.
La grilla reunió a referentes del rock como La Vela Puerca, Guasones y Las Pastillas del Abuelo, junto con figuras de la escena urbana como Dillom e YSY A. También hubo lugar para el pop y el indie, con Zoe Gotusso, El Mató a un Policía Motorizado y Bandalos Chinos, además de la participación internacional de Aterciopelados. La variedad musical fue uno de los puntos fuertes del encuentro: hubo quienes llegaron para ver a una banda en particular y quienes aprovecharon para recorrer los escenarios y descubrir nuevos artistas.
Del rock a la música urbana: una grilla para todos los gustos
El Festival Bandera volvió a reunir distintas generaciones alrededor de la música. Los clásicos del rock convivieron con los sonidos urbanos y las propuestas alternativas, en una programación que permitió pasar de los pogos a las canciones coreadas en grupo y los nuevos ritmos que marcan la escena actual.
Esa diversidad también se vio entre el público. Grupos de amigos, parejas y familias eligieron el festival para compartir una salida diferente, encontrarse con sus artistas favoritos y disfrutar de una jornada al aire libre. Entre recitales, fotos y charlas, la experiencia se extendió más allá de los escenarios: la música fue el punto de partida para pasar tiempo juntos y llevarse nuevas anécdotas.
El talento rosarino, presente en el festival
La programación también reservó un lugar para la escena local, con artistas como Caliope Family, AMIRA y Vandera. Su participación puso en primer plano la variedad de propuestas que surgen de Rosario y el vínculo del festival con la identidad musical de la ciudad.
Con una tradición ligada al rock argentino y una escena que sigue incorporando nuevos géneros y artistas, Rosario encuentra en el Bandera una oportunidad para mostrar su producción cultural ante públicos de distintos lugares del país. La edición de este año tuvo además una novedad: el traslado al parque Estación Central Córdoba, en la zona sur. Desde su primera edición, en 2018, el festival fue ampliando su programación y su convocatoria hasta consolidarse como una de las citas destacadas de la agenda musical rosarina.
Música, encuentros y una ciudad para disfrutar
El Festival Bandera también invita a conocer Rosario desde sus propuestas culturales. Quienes llegan por los recitales pueden aprovechar la visita para compartir una salida con amigos, disfrutar de la gastronomía local y descubrir una ciudad con una identidad artística propia.
La música genera esos encuentros: personas que viajan para ver a una banda, grupos que organizan una escapada y familias que suman un recital a sus planes del fin de semana. Son experiencias que conectan a los visitantes con la ciudad y amplían el recuerdo más allá de los shows.
Con una grilla que combinó grandes nombres, artistas emergentes y representantes de la escena local, el Festival Bandera volvió a demostrar la capacidad de Rosario para reunir públicos diversos alrededor de la cultura. Una jornada de recitales, amigos y canciones compartidas que dejó motivos para seguir descubriendo todo lo que la ciudad tiene para ofrecer.
Fuente: TN — Ver noticia original