Durante años, las tiras de luces LED fueron una de las opciones más elegidas para iluminar el jardín, decorar galerías y crear ambientes durante las noches. Sin embargo, de cara a 2027, el diseño de exteriores apuesta por una alternativa más sutil y moderna: la iluminación por capas, con luces cálidas, focos dirigidos y luminarias discretas.
Esta tendencia gana protagonismo en patios, terrazas y jardines porque permite destacar sectores específicos sin iluminar todo el espacio de manera uniforme. La idea es combinar distintas fuentes de luz para resaltar plantas, senderos y paredes, y conseguir un ambiente más acogedor.
La propuesta consiste en distribuir puntos de luz según la función de cada sector: algunas luminarias sirven para marcar caminos, otras destacan árboles y arbustos, y otras generan una iluminación ambiental cerca de los lugares donde se come o se descansa.
Por qué la iluminación por capas reemplaza a las tiras de luces LED
La diferencia clave está en la forma de distribuir la luz. Mientras que las tiras LED suelen utilizarse para crear líneas luminosas continuas en pérgolas, bordes y galerías, la iluminación por capas combina diferentes tipos de luminarias para crear profundidad y destacar elementos del jardín.
Los focos orientables permiten resaltar la copa de un árbol o una pared con textura, mientras que las luces bajas ayudan a delimitar senderos y zonas de paso. Para los espacios de descanso, las lámparas portátiles y las luminarias de luz cálida aportan una iluminación más localizada.
Otra de las claves es evitar el exceso de luz. En lugar de iluminar cada rincón, la tendencia busca generar contrastes suaves entre las zonas iluminadas y las más oscuras. Además de crear un efecto visual más natural, orientar las luminarias hacia el suelo o hacia el elemento que se quiere destacar ayuda a reducir el deslumbramiento y la luz que se dispersa hacia el cielo.
Cómo sumar la tendencia de iluminación por capas en el jardín
Quienes buscan renovar el exterior sin hacer grandes reformas pueden empezar por incorporar algunos puntos de luz y distribuirlos según las características del espacio. Algunas opciones que funcionan especialmente bien son:
- Luces bajas para senderos, ideales para marcar caminos, entradas y bordes sin encandilar.
- Focos orientables, que permiten destacar árboles, arbustos, paredes y otros elementos del jardín.
- Luminarias empotradas, una alternativa discreta para integrar la iluminación en escalones, muros o pisos.
- Lámparas portátiles y faroles, que aportan luz ambiental en galerías, patios y sectores de descanso.
La clave está en combinar las luminarias sin sobrecargar el espacio y elegir una intensidad adecuada para cada uso. Para conseguir una atmósfera cálida, conviene priorizar tonos cálidos y dirigir la luz hacia las superficies que se quieren destacar.
De cara a 2027, el diseño de jardines apunta a una iluminación más selectiva, cálida y integrada al paisaje. Esto no significa que las tiras LED vayan a desaparecer, sino que dejan de ser la única protagonista: la combinación de distintas fuentes de luz permite crear espacios exteriores más modernos, funcionales y agradables para disfrutar durante la noche.
Fuente: TN — Ver noticia original