Felipe Pettinato volvió a encender las alarmas. Según trascendió en las últimas horas, el hijo de Roberto Pettinato quedó internado de urgencia en un hospital público por complicaciones relacionadas con su salud mental. La noticia la dio la periodista Pía Shaw en la última emisión de “Sálvese Quien Pueda” (América TV), donde contó que el entorno del mediático sigue con atención su evolución y prefiere mantener el tema en un perfil bajo. La familia no dio mayores precisiones sobre el cuadro ni sobre el establecimiento donde se encuentra alojado.
Shaw fue quien puso el tema sobre la mesa durante el programa y explicó que la decisión de hospitalizarlo responde a una situación que necesita atención médica especializada. “La internación tiene que ver con su salud mental, algo que viene trabajando en lo personal y rodeado de su familia”, sostuvo la panelista, que a la vez evitó revelar el nombre del lugar donde está el hijo de Roberto Pettinato. El hermetismo, según contó, es una decisión del círculo íntimo.
En el estudio, los compañeros de Shaw le preguntaron si este nuevo episodio podía estar vinculado al consumo de sustancias, teniendo en cuenta los antecedentes de Pettinato y el tratamiento que debe cumplir por orden de la Justicia. La periodista, sin embargo, no quiso establecer una relación directa y se mostró cauta a la hora de brindar información. “La internación tiene que ver con lo que viene atravesando en los últimos años”, expresó, y dejó la puerta abierta a que se trate de un cuadro más amplio que el consumo.
Una condena en suspenso y obligaciones que pesan
La situación judicial de Felipe Pettinato viene de lejos. El caso más resonante es el incendio ocurrido el 16 de mayo de 2022 en su departamento, donde murió su amigo y neurólogo Melchor Rodrigo. Por ese hecho, el 20 de abril de 2026, el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°14 lo condenó a tres años de prisión en suspenso por el delito de incendio culposo seguido de muerte.
A esa condena se sumó otra: la Justicia unificó la pena con una de nueve meses de prisión en suspenso por abuso sexual simple, dictada en abril de 2024 por un episodio ocurrido en 2018. De esta manera, Pettinato debe cumplir una pena de tres años de ejecución condicional. Como parte de las condiciones impuestas, el mediático debe mantener un domicilio fijo, permanecer bajo supervisión judicial y continuar con su tratamiento de desintoxicación y rehabilitación por consumo de drogas. Esas obligaciones son las que permiten que la pena no se convierta en prisión efectiva.
La internación actual, entonces, se da en un marco delicado: por un lado, la salud mental del hijo de Roberto Pettinato; por el otro, el cumplimiento de las medidas que la Justicia le impuso. Cualquier episodio que altere ese esquema puede tener consecuencias legales, más allá de lo estrictamente sanitario.
El silencio de la familia y la preocupación del entorno
Por ahora, el entorno de Pettinato prefiere resguardar la intimidad del mediático y no brindar detalles sobre su evolución. La familia mantiene un silencio que, en este tipo de casos, suele ser una forma de protección. La preocupación, igual, se palpita: se trata de una persona que atraviesa un proceso de rehabilitación y que, en los últimos años, tuvo varios momentos complicados.
El caso de Felipe Pettinato también deja una discusión de fondo sobre cómo se aborda la salud mental cuando hay una causa judicial de por medio. La internación, en este contexto, aparece como un recurso necesario para estabilizarlo, pero también como una señal de que el proceso de recuperación no es lineal ni sencillo. Mientras la familia espera novedades y la Justicia sigue de cerca el cumplimiento de las condiciones, el foco está puesto en su salud.
Fuente: Crónica — Ver noticia original