Sobre el final de una sesión maratónica en la Cámara de Diputados, el oficialismo apeló a una maniobra sorpresiva para evitar una derrota en el recinto: dio marcha atrás con su propio dictamen para dar respuesta a la creciente morosidad y el endeudamiento familiar, al advertir que no reunía los votos necesarios para aprobarlo. Así, impulsó una moción de orden para devolver el proyecto a comisiones, que fue aprobada con 121 votos. Fue decisiva la abstención de los diputados cordobeses que responden al gobernador Martín Llaryora.
Con 121 votos a favor, 117 en contra y cinco abstenciones de los cordobeses del bloque de Provincias Unidas, La Libertad Avanza logró bloquear la discusión sobre la morosidad y dilatar su tratamiento sin comprometerse a una fecha para retomarlo en comisiones. Una jugada que la oposición interpretó como un intento de diluir el tema en la agenda parlamentaria y que el bloque libertario festejó como un triunfo.
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Fuente: La Nación — Ver noticia original