Luz y Santiago dejaron sus trabajos en una agencia de publicidad en Buenos Aires y se mudaron a Córdoba hace 12 años para cambiar su estilo de vida. En San Javier, en el valle de Traslasierra, construyeron con sus propias manos una casa de barro integrada al monte nativo que, con el tiempo, se convirtió en el punto de partida de un eco-glamping en medio de la naturaleza.
En el paraje Achiras Arriba, a unos 850 metros sobre el nivel del mar y con vistas al cerro Champaquí, la pareja encontró el lugar donde quería criar a sus hijos. La decisión implicó dejar atrás la rutina de la ciudad y aprender a vivir con los recursos disponibles en las sierras, donde el acceso a los servicios era limitado.
Cómo construyeron su casa de barro en las sierras de Córdoba
Cuando Luz y Santiago llegaron a Traslasierra, no tenían experiencia en construcción. Sin embargo, decidieron capacitarse y hacer un curso de bioconstrucción para levantar su propio hogar. La vivienda se construyó principalmente con adobe, un material elaborado a partir de tierra arcillosa, agua y fibras vegetales que se moldea y se deja secar al sol.
La pareja realizó gran parte del trabajo por su cuenta y contrató albañiles únicamente para algunas cuestiones estructurales. También recibió la ayuda de vecinos, amigos y voluntarios a través de la minga, una tradición de trabajo comunitario y solidario en la que las personas se reúnen para colaborar en una tarea.
La casa tiene techo vivo y está integrada al entorno natural. Para levantarla, utilizaron materiales de la zona y técnicas que buscan reducir el impacto ambiental de la construcción. Con el tiempo, el proyecto se convirtió en el hogar de la familia y en una forma de vida alejada del ritmo de la ciudad.
Paneles solares, agua de vertiente y técnicas de construcción sustentable: cómo es la vivienda
Uno de los principales desafíos de vivir en ese lugar fue la falta de tendido eléctrico. Durante los primeros años, la pareja se iluminaba con faroles a kerosene. Más adelante, incorporó paneles solares para generar electricidad, destinados principalmente a la iluminación y a cargar dispositivos de bajo consumo.
El agua proviene de una vertiente natural de montaña, mientras que para calentarla utilizan termotanques y calefones a leña. La propiedad también cuenta con baños secos, una alternativa que permite gestionar los residuos orgánicos sin depender de los sistemas sanitarios convencionales.
La construcción aprovecha las características de los materiales naturales. Los muros gruesos de adobe ayudan a regular la temperatura interior, ya que absorben el calor durante el día y lo liberan de manera gradual cuando baja la temperatura.
Además, la pareja desarrolló una huerta orgánica y adaptó un tanque australiano como pileta. El proyecto combina distintas prácticas de vida sustentable y busca aprovechar los recursos disponibles en el entorno serrano.
Del hogar familiar al eco-glamping: cómo cambió su vida después de 12 años
Con el paso del tiempo, Luz y Santiago ampliaron el proyecto y construyeron nuevos espacios para recibir visitantes. Así nació un eco-glamping en Traslasierra, una propuesta de alojamiento que combina la experiencia de dormir en carpas con el contacto directo con la naturaleza.
Las carpas están instaladas sobre estructuras de madera elevadas mediante pilotes, una solución que busca preservar el suelo y evitar la compactación de la tierra alrededor de las raíces de los árboles. El emprendimiento funciona durante todo el año y articula el turismo con prácticas vinculadas a la permacultura.
Durante estos doce años, la familia también creció. En Traslasierra nació Jacinto, su segundo hijo, y el lugar que habían elegido para empezar de nuevo se convirtió tanto en su hogar como en un proyecto laboral.
Luz también encontró otra forma de comprometerse con el entorno: después de presenciar un incendio forestal que amenazaba el monte nativo y las viviendas de la zona, decidió capacitarse y hoy es bombera voluntaria.
Al recordar la decisión de mudarse, Luz destacó que el cambio fue posible gracias a los pasos que dieron de manera progresiva. Para quienes quieren transformar su vida, dejó una reflexión: “Cualquier paso pequeñito para cambiar es parte del camino hacia donde uno quiere estar”.
Fuente: TN — Ver noticia original