En poco más de un mes, cuatro elecciones trascendentales, que tendrán lugar en cuatro escenarios completamente distintos, definirán el actual pulso político de la ultraderecha global, de sus proyectos, sus argumentos y, sobre todo, del respaldo con el que todavía cuentan en la ciudadanía. Pese a sus diferencias, estas cuatro elecciones podrían comenzar a marcar el rumbo político de la extrema derecha y, sobre todo, de sus agendas reaccionarias y retardatarias por los próximos años, en un proyecto que luce cada vez más coordinado, no solo desde Estados Unidos, sino también, de manera descentralizada, entre gobiernos, candidatos y foros en constante retroalimentación.
Fuente: Página/12 — Ver noticia original