La fiscal Mónica Cuñarro solicitó la elevación a juicio de un empleado de seguridad privada de 34 años que está acusado de cometer abusos sexuales contra su madre, su tía y su expareja entre 2021 y 2025.
El pedido fue formulado por Cuñarro ante el Juzgado N.° 63 luego de reactivar el expediente que había sido archivado por otra dependencia judicial de la Ciudad de Buenos Aires contra el imputado mediante nuevos testimonios, análisis de chats y un informe del Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema.
Uno de los casos más aberrantes del expediente es un abuso sexual en contra de su madre que habría ocurrido el 12 de diciembre de 2025 luego de haber “ingerido bebidas alcohólicas en exceso”.
Según consta en la denuncia, el imputado habría agredido verbalmente a la mujer de 57 años mediante recriminaciones, reclamos y gritos; y en medio de la noche, se habría acercado hacia ella y la penetró cuando se encontraba afectada por la ingesta de alcohol, con la capacidad de percepción y evocación disminuida.
Al despertarse al otro día, la mujer descubrió que no tenía su ropa interior, que sus brazos tenían marcas y sufría un fuerte ardor en la zona vaginal, por lo que decidió radicar la denuncia correspondiente.
Los casos anteriores que están siendo analizados
La tía del acusado denunció que había sido víctima de un abuso sexual durante la celebración de Nochebuena en 2024, cuando el hombre en estado de ebriedad le habría tocado los pechos y los glúteos mientras bailaban.
Otra de las denuncias graves es la que efectuó su expareja, con quien tienen una hija en común, que aseguró que durante varios meses de 2021 el acusado le propinó diversas golpizas porque “se lo merecía” y que la habría penetrado sin su consentimiento mientras estaba dormida.
Que dijo el acusado sobre los cargos en su contra y cómo influye la intervención del Cuerpo Médico Forense
El vigilador privado detalló que su expareja habría comenzado una relación paralela seis meses antes de que finalice su vínculo, que su tía había mentido con su acusación y que durante su infancia “habría mantenido conductas de índole inapropiada hacia él”. Además, rechazó las acusaciones de su madre.
Los chats entre el acusado y su madre.
Tras la intervención del Cuerpo Médico Forense, indicaron que la madre del acusado presentaba “indicadores de sintomatología postraumática significativa, con puntuaciones superiores al punto de corte para estrés postraumático y manifestaciones vinculadas con intrusión”, mientras que su expareja presentaba tensión emocional, ansiedad e impotencia.
Al ser analizado el acusado, los informes plantearon que “presentaba atención normal, memoria sin fallas groseras, pensamiento de curso y ritmo conservados, ausencia de ideación patológica y juicio preservado”.
Fuente: Crónica — Ver noticia original