La dueña de la vivienda que fue baleada por un agente de tránsito municipal para cobrar una deuda en la provincia de Córdoba expresó que tiene temor de salir a la calle y que está evitando enviar a los hijos al colegio desde que ocurrió el dramático suceso.
“No tengo cómo explicar el terror que uno tiene en estos momentos para salir afuera”, relató Micaela sobre el ataque que se produjo el pasado 27 de septiembre, cuando se cumplieron diez días del atraso de una cuota de un préstamo.
Esta mujer detalló que le había pedido un préstamo de $900.000 a la mujer de Silva, el agente implicado, y que debía devolver 4,5 millones en 15 cuotas de $300.000. Según su relato, las primeras cuotas las pagó en tiempo y en forma.
La familia de Micaela está conformada por cuatro hijos: el adolescente de 14 que recibió una herida de bala en el pie, una nena de 11, un varón de 9 y otro de 4. “Soy mamá soltera, pedí este préstamo porque estaba económicamente mal”, indicó.
La sensación de la víctima después del ataque
Micaela apuntó contra la mujer de Silva como la persona que actuó de prestamista y la instigadora del brutal ataque contra el frente de su casa, y puntualizó que “nunca se imaginó que iban a venir a hacer estas cosas”.
La víctima reconoció que jamás pensó que la mujer “iba a mandar a hacer esto”, que tiene miedo de que le ocurra algo porque la prestamista “no está detenida” y no sabe “lo que pueden hacer”.
Además, sostuvo que “venía bien” pagando el préstamo que había pedido y por el cual debía abonar casi cinco veces más de lo solicitado, pero lamentó que “eran muchas cuotas” las que tenía que afrontar.
Fuente: Crónica — Ver noticia original