Katie Zacharia le dijo a The New York Times que la confusión sobre sus credenciales legales fue el resultado de un gran malentendido. ¿La nueva secretaria de prensa del presidente Donald Trump es abogada o solo interpretó a una en la televisión? A tres días de haber asumido su cargo, Katie Zacharia enfrenta preguntas sobre si ha exagerado sus credenciales. Ella se describe a sí misma como licenciada en derecho (lawyer, en inglés), y el presidente la llamó "abogada" (attorney, en inglés). El martes, al preguntarle en qué estado aprobó el examen de abogacía, respondió dos veces: "Cuando me mudé a China". ¿Cómo? El momento coronó un debut accidentado para la mujer que ha aceptado el que tal vez sea el puesto de relaciones públicas más desafiante de Estados Unidos. Ahora tenía dificultades para contar su propia historia. El miércoles por la noche, le dijo a The New York Times que todo este embrollo sobre "licenciada en derecho", "abogada" y "China" ha sido un gran malentendido. "Supuse que la pregunta era: '¿Dónde estuviste después de la facultad de derecho?'", dijo, al tomar una breve llamada telefónica en la pista de aterrizaje en Arizona, donde el presidente realizaba un mitin de mitad de mandato. "Eso es todo lo que pude escuchar por encima del ruido del Marine One", dijo. "Y, al querer respetar el protocolo, la distancia detrás del presidente me impidió acercarme para escuchar la pregunta". Apenas era su segundo día en el trabajo, señaló. Así que esta es la verdad sobre Katie Zacharia, quien no es exactamente abogada: se graduó con un título de licenciatura en Derecho de la Universidad de Pepperdine en 2011. Según algunas interpretaciones, eso técnicamente la convierte en abogada, aunque muchos expertos legales dijeron que no sería el caso. Pero ¿es una abogada en ejercicio, es decir, alguien que tiene las credenciales para ejercer la abogacía y brindar asesoramiento legal? Para ello, habría necesitado aprobar el examen de la barra de abogados. The Wall Street Journal informó el miércoles que Zacharia se presentó al examen de la barra de abogados de California después de graduarse de la facultad de derecho, pero no lo aprobó. El Times no pudo encontrar una licencia de abogada para ella en California, ni en ningún otro lugar de Estados Unidos donde haya residido. Durante la breve llamada telefónica del miércoles, el Times no tuvo la oportunidad de preguntarle de nuevo sobre si alguna vez había aprobado el examen de la barra de abogados. Pero antes de tener que irse, sí explicó que cuando comenzó a aparecer en las noticias por cable, consultó con el presidente de Pepperdine sobre cómo debía identificarse. Dijo que le advirtieron que no usara las palabras "abogada" ni "letrada", pero que "licenciada en derecho" estaba bien. Pero ¿qué hay de "asesora jurídica general"? ¿Eso estaría bien? Porque, en LinkedIn, Zacharia se identificó como tal para Fix California, un grupo liderado por Richard Grenell, alguien leal a Trump. "No puedes ser asesora jurídica general de una empresa en Estados Unidos a menos que seas admitida en la barra de abogados para ejercer la abogacía", dijo Erwin Chemerinsky, decano de la facultad de derecho de la Universidad de California, Berkeley. "El cargo de asesora jurídica general implica que ejerces la abogacía al brindar asesoramiento legal a la empresa. No puedes ejercer la abogacía sin una licencia". El miércoles, un grupo de control presentó una queja ante el Colegio de Abogados del Estado de California, en la que solicitaba una investigación sobre si Zacharia "se presentó repetidamente ante el público como alguien con derecho a ejercer la abogacía sin una licencia para hacerlo, conducta que la ley de California trata como un delito". Y eso nos lleva a China. La Casa Blanca explicó esta semana que Zacharia se mudó a China con su esposo, Tyler, quien tenía un trabajo en una firma de capital privado estadounidense. Mientras estuvo allí, trabajó en "derecho de transacciones internacionales", ha afirmado Zacharia. En su perfil de LinkedIn, incluyó casi dos años de empleo en el bufete de abogados Zhong Lun, que es uno de los más grandes de China, con sede en Pekín y oficinas en Tokio, Nueva York, Los Ángeles, San Francisco y Almatý, Kazajistán. El bufete de abogados no respondió a una solicitud de comentarios el miércoles. Las oportunidades para abogados extranjeros en China son extremadamente limitadas. Los ciudadanos extranjeros no pueden presentarse al examen de abogacía de China, tener credenciales de abogacía chinas ni asesorar sobre derecho chino. Sin embargo, pueden ser contratados por bufetes de abogados chinos para trabajar en operaciones transfronterizas y asesorar sobre derecho extranjero o internacional. Gary Gao, un socio de Zhong Lun con sede en Shanghái, dijo que la firma a menudo contrataba extranjeros para brindar asistencia lingüística y ayudar al personal chino a comprender la cultura empresarial extranjera. "En ningún momento ejercen el derecho chino", dijo, y agregó que el rol de Zacharia en la firma probablemente habría sido similar a una pasantía remunerada. Sida Liu, un profesor de derecho en la Universidad de Hong Kong que se especializa en derecho de China continental, dijo que es engañoso que Zacharia se describa a sí misma como exasociada en Zhong Lun, porque implica que era una abogada con acreditación en China. "Los bufetes de abogados chinos pueden contratar ciudadanos extranjeros para trabajar en sus oficinas del territorio continental, pero esas personas no son clasificadas como abogados de la RPC porque la calificación de abogado de la RPC requiere la ciudadanía de la RPC", dijo Liu, en referencia a la República Popular China. "Por lo tanto, el título de 'asociada' puede ser un poco controvertido". Entonces, ¿qué debemos pensar de todo esto? Fue Trump quien llamó a Zacharia "abogada", y ella ciertamente nunca rectificó los hechos. Se llamó a sí misma "asesora jurídica general", lo cual fue, en el mejor de los casos, engañoso. Colaboraron con reportería Kitty Bennett desde Washington y David Pierson desde Hong Kong. Shawn McCreesh es un reportero del Times que cubre el gobierno de Trump. Colaboraron con reportería Kitty Bennett desde Washington y David Pierson desde Hong Kong.
Fuente: Infobae — Ver noticia original