A los 76 años, Sarsenbay Kotyrashov prepara una expedición que cruzará cinco estados de Estados Unidos, desde Florida hasta California. El herrero de Kazajistán quiere sumar kilómetros a un proyecto personal: convertirse en la persona de mayor edad en completar una vuelta al mundo a pie. Según informó Euronews, el desafío en territorio estadounidense integra un plan con plazo hasta 2030. El viajero aspira a superar los 40 mil kilómetros caminados tras recorrer Kazajistán, varios países de Asia y cinco naciones europeas durante los últimos cuatro años. La próxima marcha conectará la costa atlántica con la del Pacífico y representará una de las etapas más extensas de su itinerario. De acuerdo con el medio, aún no precisó las ciudades incluidas, el trazado exacto ni la fecha de inicio del recorrido. El objetivo consiste en reunir una distancia similar, de forma aproximada, a la circunferencia terrestre. Para lograrlo, el protagonista organiza el desafío en sucesivas expediciones internacionales, en lugar de recorrer el planeta en una única travesía ininterrumpida. El trayecto por Estados Unidos unirá Florida y California La ruta prevista abarcará cinco estados y llevará al caminante desde el sureste hasta la costa oeste de Estados Unidos. Ese recorrido se incorporará a una serie de desplazamientos que comenzó cuando ya había superado los 70 años. El artesano divide su propósito en diferentes fases. Cada una le permite añadir kilómetros al registro necesario para solicitar un reconocimiento de Guinness como la persona de mayor edad en dar la vuelta al mundo a pie. La caminata por Estados Unidos tendrá un papel central dentro de ese calendario. El trayecto le permitirá sumar experiencia en América del Norte y acercarse a la cifra que fijó como meta para antes del inicio de la próxima década. El plazo supone un desafío adicional. El kazajo deberá completar la distancia pendiente antes de 2030, cuando tendrá más de 79 años. Hasta el momento, sus recorridos cubrieron zonas de Asia Central, Europa oriental y Europa occidental. Su plan comenzó lejos de las rutas internacionales que ahora forman parte de su vida. Durante décadas, su rutina transcurrió entre su casa y la herrería, sin viajes prolongados fuera de su entorno cotidiano. La decisión de caminar largas distancias modificó esa dinámica. Desde 2022, cada expedición abrió una etapa distinta, con destinos más lejanos y con una meta acumulativa que mantiene como horizonte. Las caminatas de larga distancia comenzaron en 2022 Kotyrashov trabajó como herrero desde niño. El oficio ocupó buena parte de su vida hasta que, en 2022, emprendió su primera marcha de largo alcance. A partir de entonces, comenzó a recorrer su país y cruzó fronteras a pie. Su primer gran recorrido transcurrió en Kazajistán, donde viajó en solitario. Esa experiencia dio inicio a una secuencia de travesías que, con el tiempo, extendió hacia otras regiones del continente asiático y hacia Europa. Luego pasó por Rusia, el Cáucaso y Turquía. Esas rutas le permitieron avanzar por territorios ubicados entre Asia Central y Europa oriental, con períodos prolongados lejos de su hogar y de su trabajo habitual. También cruzó Mongolia desde el este de Kazajistán hasta Beijing. El trayecto conectó Asia Central con otros países y quedó incorporado a su registro de caminatas internacionales, junto con otros viajes realizados en los últimos años. Su expedición más reciente transcurrió en Europa. El hombre atravesó cinco países hasta llegar a París, ciudad que marcó el cierre de esa etapa antes de concentrarse en el recorrido que ahora proyecta en Estados Unidos. Las salidas posteriores a 2022 cambiaron su rutina, aunque no desplazaron el oficio que ejerció desde pequeño. Entre una marcha y otra, vuelve a su casa para retomar la herrería y organizar los pasos siguientes. El taller de herrería sigue como punto de regreso La herrería conserva un lugar central en la vida del viajero. Después de cada recorrido, regresa a su taller y retoma una actividad que conoce desde la infancia, lejos de los caminos internacionales que ocupa durante las expediciones. De acuerdo con Euronews, extraña ese trabajo cuando permanece fuera de casa. El regreso al taller representa una pausa entre travesías y una continuidad con la vida que llevaba antes de iniciar sus caminatas por distintos países. Esa alternancia define el proyecto. El herrero viaja para avanzar hacia la marca que busca obtener, pero mantiene un vínculo estrecho con el espacio donde transcurrió gran parte de su historia personal y laboral. La marcha de Florida a California será otra prueba dentro de un plan iniciado después de los 70 años. Con más de 40 mil kilómetros como horizonte, el kazajo se prepara para sumar una nueva etapa antes de 2030.
Fuente: Infobae — Ver noticia original