La crecida del río Paraná genera preocupación entre los productores agropecuarios del Litoral, que comenzaron a trasladar sus animales desde las zonas más bajas hacia terrenos elevados para resguardarlos de las inundaciones. Según las estimaciones difundidas, unas 200.000 cabezas de ganado podrían verse afectadas de manera directa, mientras que el impacto indirecto podría alcanzar a otras regiones y elevar la cifra a 700.000 animales. Ante el avance del agua, los productores recurren a distintas estrategias para mover el ganado y evitar que quede atrapado en campos anegados. En algunos sectores, incluso deben arrear los animales para intentar hacerlos cruzar cursos de agua y llevarlos hacia tierras más altas. La situación también genera preocupación por las consecuencias que la crecida puede tener más allá de las áreas ubicadas a la vera del Paraná. Por qué la crecida del Paraná puede afectar a otras regiones El impacto de las inundaciones podría extenderse a los Bajos Submeridionales, en el norte de Santa Fe, una región que también suele verse afectada cuando aumenta el nivel del río. Esto ocurre porque distintos afluentes descargan sus aguas en el Paraná y, cuando el cauce principal presenta niveles elevados, pueden producirse complicaciones en zonas alejadas del río. Entre los factores que explican la situación actual se encuentran las intensas lluvias registradas en el sur de Brasil durante las últimas dos semanas, con acumulados estimados de entre 500 y 600 milímetros. Ese volumen de precipitaciones contribuye a elevar los niveles de agua y aumenta la preocupación por la evolución de la crecida durante las próximas semanas. La preocupación de los productores por el avance del agua Mientras el nivel del río continúa bajo seguimiento, los productores agropecuarios intentan poner a salvo a sus animales con los recursos disponibles y trasladarlos hacia terrenos que ofrezcan mejores condiciones. El alcance definitivo del impacto todavía es incierto. Las estimaciones actuales contemplan tanto las zonas directamente afectadas por la crecida como aquellas que podrían sufrir consecuencias por el comportamiento de los afluentes. La evolución del fenómeno durante las próximas semanas será clave para determinar cuántas cabezas de ganado resultan afectadas y cuál será la magnitud de las consecuencias para la actividad ganadera en el Litoral.
Fuente: A24 — Ver noticia original