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lunes, julio 15, 2024

Sífilis, la infección de transmisión sexual que no para de crecer: riesgos y cómo se previene

De la Categoría

“Es motivo de gran preocupación”, dice la OMS.

La situación en Argentina.

Antes de que la pandemia de COVID-19 pusiera en pausa al mundo, los casos de sífilis se encontraban en preocupante aumento. El miedo al contagio de coronavirus frenó entonces también su escalada. Pero, tal como se preveía, el cese de la emergencia sanitaria marcó su regreso, con renovado impulso.

“Los casos de sífilis aumentan en las Américas”, advirtió hace unos días la Organización Panamericana de la Salud (OPS). El Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC), viene señalando que el aumento de infecciones de transmisión sexual (ITS), entre las que se incluye la sífilis, es tan “asombroso” como “inquietante” y exige un mayor trabajo de prevención.

“El aumento de la incidencia de la sífilis es motivo de gran preocupación“, afirmó hace dos semanas Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, durante la presentación de un informe que advierte que “los últimos datos muestran que las nuevas infecciones de transmisión sexual y muertes no están disminuyendo lo suficientemente rápido”.

El continente americano enfrenta actualmente la mayor incidencia mundial, con más del 40% de todos los nuevos casos.

Sífilis en Argentina

Lo que ocurre en Argentina está en perfecta sintonía con el panorama regional y mundial. “La sífilis continúa siendo un desafío para la salud pública, a pesar de que se cuenta con herramientas eficaces para su prevención, diagnóstico y tratamiento”, destaca Boletín N° 40 Respuesta al VIH y las ITS en la Argentina, publicado en diciembre.

Durante el período 2018-2021, se notificaron en el sistema nacional de vigilancia un total de 97.336 casos de sífilis en la población general, indica el informe.

“La tendencia de los casos y las tasas evidenció un incremento en los primeros años del período analizado, y llegó a su punto más alto en 2019, con una tasa de 56,3 casos cada 100 mil habitantes . Sin embargo, durante 2020 y 2021, lapso marcado por la pandemia de COVID-19, se evidenció una disminución en las tasas”, apuntan sus autores.

Durante 2022 -año en el que se implementó un cambio en la modalidad de notificación-, la tasa de sífilis en población general fue de 57,7 casos cada 100.000 habitantes. Es decir, niveles prepandémicos.

“Estamos viendo una curva ascendente en todas las infecciones de transmisión sexual, pero principalmente de sífilis y no solo sífilis temprana. Hemos tenido internación por neurosífilis”, dijo a Clarín Viviana Leiro, jefa del servicio de Dermatología del Hospital Muñiz Viviana Leiro, donde funciona el consultorio de enfermedades de transmisión sexual (la mayoría de las ITS desarrollarán manifestaciones en la piel en algún momento de su evolución).

“Es tremenda la cantidad de sífilis que vemos”, coincidió Analía Urueña, directora del Centro de Estudios para la Prevención y Control de Enfermedades Transmisibles (CEPyCET) de Isalud. En el hospital en el que se desempeña, donde realizan testeos rápidos, “todos los días detectamos nuevos casos”, graficó.

Qué es la sífilis

La sífilis es una infección producida por la bacteria Treponema pallidum (TP), que se transmite fundamentalmente por contacto sexual y vertical (durante el embarazo o el parto). Su evolución se divide en varias etapas (primaria, secundaria, serológica o latente y terciaria). Muchas personas no tienen síntomas o no los notan.

En la etapa primaria, se caracteriza por la aparición de una úlcera indolora llamada chancro. Suele aparecer en la boca, el ano, el pene o la vagina. Por lo general se cura sola y, si el paciente no consulta (o consulta y lo diagnostican mal), no hace el tratamiento correcto, la lesión desaparece y la infección permanece “dormida”, solo detectable a través de pruebas de laboratorio, pero se sigue transmitiendo.

El chancro es la primera manifestación de la sífilis. Foto Archivo Clarín.El chancro es la primera manifestación de la sífilis. Foto Archivo Clarín.

En la etapa secundaria, pueden aparecer erupciones cutáneas (unas pápulas eritematosas coloradas) en tronco, manos y plantas de pies; fiebre; inflamación de ganglios y malestar general. A esta etapa se dice que la sífilis puede ser una “gran simuladora”, porque los casos atípicos pueden manifestarse con signos comunes a otras enfermedades, confundirse y pasar inadvertida.

En la etapa tardía, pueden desarrollarse complicaciones graves como daño a los órganos internos, huesos, corazón y al sistema nervioso. De uno a cuatro pacientes no tratados pueden padecer neurosífilis en cualquiera de las etapas de la enfermedad.

Por qué crecen los casos de sífilis

“El aumento de las infecciones por sífilis puede atribuirse a varios factores, como la insuficiente concientización sobre la enfermedad, las disparidades en el acceso a los servicios de salud y en el diagnóstico y tratamiento, y el persistente estigma en torno a las enfermedades de transmisión sexual, que puede disuadir a las personas de buscar asistencia médica”, esgrimen desde la OPS.

“Creo que hay bastante falta de información sobre las infecciones de transmisión sexual”, coincide Leiro. En ese aspecto, hace hincapié en la falta del uso de preservativo que responde, según ella, también a “la tranquilidad que trajeron los nuevos tratamientos para el VIH”, que permiten que el virus permanezca indetectable y, por lo tanto, sea intransmisible.

La profilaxis preexposición para VIH es otro factor que contribuye a esa relajación. “Es una estrategia de prevención excelente, demostró ser sumamente efectiva. Pero hay personas que a partir de esta estrategia dejaron de usar preservativo, probablemente creyendo que también disminuye el riesgo para otras infecciones de transmisión sexual”, considera Leiro. No es así.

Además de la sífilis, se encuentran en ascenso otras ITS como gonorrea, clamidia y linfogranuloma venéreo.

Sífilis en Argentina

“En nuestro país, las ITS afectan a todas las personas en distintas franjas etarias. En relación con la sífilis, es notable que en las mujeres de 15 a 19 años la prevalencia es tres veces superior al promedio general y esta cifra se incrementa en el grupo de 20 a 24 años, donde es casi cuatro veces mayor”, destaca el último Boletín de Respuesta al VIH y las ITS en la Argentina.

Los grupos etarios de 15 a 24 y de 25 a 34 años son los que reportan un mayor número de resultados positivos.

“La coinfección entre diferentes ITS, particularmente con el VIH, es un aspecto que refuerza la necesidad de ampliar la estrategia de prevención combinada”, afirman sus autores.

Cómo se previene la sífilis

La prevención de la sífilis implica prácticas sexuales seguras, incluido el uso de preservativos y/o campos de látex (no solo durante la penetración, sino también en la práctica de sexo oral). Además, es importante realizar pruebas de tamizaje regularmente, especialmente para personas con mayor riesgo de infección y embarazadas.

La estrategia de prevención combinada contempla también la profilaxis previa (PrEP) y posterior (PEP) a una potencial exposición al VIH.

La entrega de profilácticos y lubricantes, los testeos para ITS, el acceso a PEP y PrEP, están garantizados en forma gratuita por la Ley 27.675 de Respuesta Integral al VIH, Hepatitis virales, Tuberculosis e ITS. La norma también contempla el asesoramiento sobre reducción de riesgo, la ESI (Educación Sexual Integral) y la realización de campañas para reducir el estigma y la discriminación de las personas que viven con VIH y otras ITS o se encuentran más expuestas a la infección.

¿La sífilis se cura?

Sí, la infección se cura con la administración de antibióticos. La penicilina es el tratamiento de elección. La dosis y la duración del tratamiento varían según la etapa de la infección. Es fundamental detectarla y tratarla a tiempo para prevenir complicaciones e interrumpir la transmisión.

Sífilis congénita

La sífilis también puede transmitirse durante el embarazo, provocando complicaciones graves como aborto espontáneo, muerte fetal, parto prematuro, bajo peso al nacer, anomalías congénitas, lesiones en órganos como el hígado, el bazo y los huesos, así como daños neurológicos.

El informe publicado por la OMS también destaca que los casos también se encuentran en aumento entre las embarazadas. En la región, el porcentaje de embarazadas con sífilis aumentó un 28% en los dos últimos años, apunta la OPS.

“Esta tendencia se ha traducido en un aumento de la sífilis congénita, que alcanzó un estimado de 4,98 casos por 1000 nacidos vivos en 2022, superando significativamente la meta de la OMS de 0,5 casos por 1000 nacidos vivos. Ese año se estima que 68.000 bebés nacieron con sífilis en la región.”

“Debemos reforzar los servicios de atención prenatal para garantizar la prueba universal de sífilis a todas las embarazadas y el tratamiento rápido y adecuado de las que den positivo y de sus parejas sexuales si queremos lograr la eliminación de la sífilis congénita para 2030″, concluyó Sylvain Aldighieri, Director del Departamento de Prevención, Control y Eliminación de Enfermedades Transmisibles de la OPS.

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